Medidas emergentes mitigan escasez de agua en comunidades de Granma

Unos 80 000 habitantes de 82 comunidades de la oriental provincia de Granma, sienten en el consumo doméstico de agua el impacto de la actual sequía, cuyas consecuencias se intentan reducir con medidas emergentes que garantizan prioritariamente el abasto a la población.

La escasez de precipitaciones —que en este periodo seco apenas superan el 50 % de la media histórica para la etapa— no ha permitido recuperar los embalses dedicados al suministro, en tanto ya se agotaron algunas fuentes superficiales y subterráneas, y otras presentan niveles críticos de achicamiento que limitan la extracción y bombeo en 34 redes locales de abasto, informó a la prensa Eric Benítez, director de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Granma.

Localizados en nueve municipios, los asentamientos afectados, incluidos algunos en regiones intrincadas de la Sierra Maestra o la llanura del Cauto, reciben el servicio en pipas, que hasta el momento realizaron más de 1 200 viajes y distribuyeron unos 8 000 metros cúbicos de agua, detalló Benítez.

“Para la coyuntura, complicada más por lo intrincado de muchas comunidades que por la cantidad de residentes —como Tranquera, en Cauto Cristo; Miguel Sánchez, en Campechuela; La Habanita, en Bartolomé Masó, o varias de las 21 localidades afectadas en Guisa— se han movilizado decenas de vehículos aptos para el acarreo de agua, tanto de entidades estatales como de propietarios privados”, destacó.

“Paralelamente, fuerzas ingenieras laboran en la supresión de saliderosen redes y conductoras, —casi 2 000 ya solucionados en los municipios afectados— con el objetivo de disminuir las pérdidas y mejorar las presiones, mermadas debido a los escasos volúmenes de agua”, precisó.

Otra medida que mitiga la escasez es la sectorización de los sistemas de acueducto más grandes, entre ellos el del poblado de Jiguaní; que dividido en tres partes, alarga los ciclos de bombeo, pero posibilita que el agua extraída en un día se distribuya a los clientes de un sector, y no a toda la cabecera.

En respuesta a la contingencia, Eric Benítez dio a conocer varias inversiones, algunas en proceso de aprobación, como la instalación de conductoras desde fuentes más seguras, y otras ya en ejecución, como la perforación de 11 nuevos pozos en las zonas de sequía, y la importación de equipos de bombeo para seis comunidades de Guisa, Campechuela y Pilón.

El directivo calificó de afortunada la circunstancia de que la sequía no haya afectado con igual intensidad las fuentes de abasto a Bayamo y Manzanillo, las ciudades más importantes y pobladas de la provincia oriental.

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