Tesis de maestría, avala las potencialidades del anamú para la farmacología cubana

Cada año se genera una investigación que confirma las potencialidades de la Medicina Natural para contrarrestar los efectos adversos de los productos farmacéuticos.

De 2012 a 2014, la licenciada en Biología Sandra Sariego Frómeta, de la Facultad de Ciencias Agrícolas de la Universidad de Granma, evaluó en su tesis de maestría la actividad antimicrobiana de extractos de hojas de anamú, frente a patógenos de interés clínico.

El anamú es una planta herbácea, crece hasta cerca de un metro de altura, emana un fuerte olor a ajo, especialmente de las raíces.

Se emplea en infusión como antiespasmódico, diurético, estimulante, sudorífico y en trastornos menstruales; contra la artritis, la malaria, el reumatismo, problemas de la memoria, como analgésico local y antinflamatorio.

 

 
  Petiveria alliacea  
   
  Raíz de Petiveria alliacea  

A los análisis contribuyeron laboratorios de Tecnología Farmacéutica de la Universidad de Oriente, el de Geología y Análisis Químico, del Centro de Estudios de Biotecnología Industrial (Cebi), en Santiago de Cuba, el Vegetal, de la Universidad de Granma, y la Escuela de Ingeniería Ambiental de la Universidad de San Pablo, Brasil.

“En sus inicios determinamos el control de la calidad del material vegetal y de los 14 extractos (13 blandos y uno seco), utilizando algunos alcoholes como solventes”, refiere Sandra Sariego Frómeta.

“Comprobamos la composición química en partes por millón de 12 minerales presentes en las hojas, siete de los cuales constituyen una primera referencia mundial para la especie analizada, y precisamos la actividad antimicrobiana de los 14 extractos frente a cuatro especies de bacterias y un hongo levaduriforme o levadura.

“Los resultados sugieren la posibilidad de obtener un formulado farmacológico para el tratamiento de las infecciones asociadas a la bacteria pseudomonas aeruginosa ante la cual se emplea la Gentamicina.

“Esto es muy importante, pues corrobora la utilización de la Medicina Natural como alternativa para disminuir los costos al adquirir o fabricar antibióticos sintéticos”, comentó.

“Detectamos entre las posibles reacciones adversas: ototoxicidad (efecto nocivo sobre el oído), bloqueo neuromuscular, erupciones cutáneas, depresión medular, anemia hemolítica, antagonismo del factor V de la coagulación y toxicidad sobre los riñones del cinco al 25 por ciento de los pacientes bajo tratamiento.

“El empleo de las hojas de anamú no implica la destrucción total de la planta sino el uso sostenible de la especie”, precisó.

Los resultados han sido publicados en revistas digitales como Química viva y otras pertenecientes a la Red Científica de América Latina y El Caribe, España y Portugal.

La formulación de este preparado, en lo adelante, abrirá nuevos caminos en la Farmacología no solo de Granma, sino del mundo.

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