Manzanillo, el ajedrez crece sobre su historia

Por: Televisión Granmense

Treinta tableros dispuestos en un espacioso local, una fresca brisa que viene del Golfo del Guacanayabo y el legado de más de 150 años de la práctica del ajedrez en Manzanillo aparecen como la carta de presentación de la Academia Juan Antonio Quesada.

El recinto está situado en el mismo corazón de la ciudad y debe su nombre a una luminaria del juego ciencia en esta localidad e Hijo Ilustre de la Ciudad, quien además fue amigo personal de José Raúl Capablanca y sub campeón de Cuba en 1923, con apenas 18 años de edad.

Quesada ganó varios torneos de relevancia en el oriente y en la capital del país y cuando regresó a la Ciudad del Golfo impresionó con “una simultánea de 15 partidas a ciegas con el asombroso resultado de 12 victorias, una tabla y dos derrotas”, según publica la Enciclopedia Manzanillo en la red.

El juego ciencia en este territorio involucra en sus inicios –presumiblemente allá por 1852- al Padre del la Patria Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo. Más acá, en el siglo XX, los manzanilleros tuvieron el privilegio de recibir al mismísimo Capablanca (1920) y un año más tarde al pentacampeón de Cuba Juan Corzo (1898, 1902, 1907, 1912 y 1918), dos acontecimiento que marcaron un punto de relevancia en el desarrollo de esta disciplina.

¡EL PRESENTE…!

Los manzanilleros no han querido vivir solo del pasado. En los últimos años han contado con el Maestro Internacional MI Wilfredo Sariego (2318 ELO) como su principal exponente en el mundo de los peones, caballos, alfiles…

En estos momentos la Academia trabaja para consolidar su papel preponderante en la comunidad, donde confluyan la práctica de este deporte y la educación de los valores éticos y morales de quienes lo practican, sobre todo de las nuevas generaciones.

“A principios de año desarrollamos el cuarto evento teórico-deportivo Ismaelillo, un proyecto que en esa versión reunió a casi 80 niños comprendidos entre seis y 14 años de edad y que conjuga la formación de valores, el homenaje a José Martí y la parte competitiva”, explica Maestro Nacional (MN) y director de la Academia Rafael Espinosa Escala.

En el Ismaelillo se compite en las categorías 6-7, 8-9, 10-11 y 12-14 años y tiene como complemento “promover el interés de los niños por la figura de nuestro Héroe Nacional”.

La institución también ha convocado “la segunda versión del Torneo Nacional Juan Antonio Quesada para finales de noviembre”, dice e Espinosa Escala.

Esta actividad y el Ismaeilillo constituyen las más importantes de las organizadas por la institución, aunque también sobresale el vínculo con la comunidad.

“Diariamente les damos clases a unos 30 niños en dos secciones”, manifiesta el profesor Ricardo Márquez Lloret. “Además, atendemos los eventos en las escuelas y nos vinculamos a los organismos que quieren desarrollar algún torneo relacionado con esta disciplina, por ejemplo Cultura y la Asociación Hermanos Saíz”.

La Academia también está abierta a la ejercitación de quienes tienen en el ajedrez un motivo de distracción. Hoy, por ejemplo, es medio día y una docena de parejas se reúnen allí para exponer sus estrategias, una práctica cotidiana que tiene momentos picos en dependencia del horario y el día.

Etiquetado con:

Acerca del Autor

Artículos Relacionados

Escriba un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *