Hombre, candidato al club: 125 años de vida.

Por: Angel Julio Vázquez Mendoza

Pedro-Torres-edad-107La añoranza o el sueño del ser humano, es ir tras sus huellas y alcanzar metas.

Sin embargo, arribar a un siglo de vida, solo está reservado para quienes posean la virtud de longevidad.

Pedro Torres López, no solo tiene esa dicha, sino la fortuna de haber sobrepasado la centuria.

Y algo excepcional, como hálito, gozar de fuerzas para seguir pisando la tierra a su antojo.

Incluso bajar una cuesta sin artificios ni cogerse de manos, para irrumpir en las calles a celebrar sus 107 años de vida -1908-.

Como algo supremo, mantiene su lozanía y la memoria conque recordar momentos de su vida. Cuando le preguntas dónde nació, no ha olvidado ser jiguanisero –Granma-, vivir hasta su juventud en Los Negros de Baire -Santiago De Cuba-.

Luego en Vega Grande de Buey Arriba –Granma-, donde amó los cafetales y el cacao, siendo colono en la finca de Antonio de Losada.

Gracias a la Reforma Agraria pasó a ser propietario.

Sin embargo, el ciclón Flora 1963 se interpuso en su camino, devastando el lugar.

Vino entonces a vivir a la ciudad de Bayamo, y hasta su retiro, trabajó como estibador en ferrocarriles.

Y cuentan que aún gusta de hacer piropos a vecinas, que al verse descubierto en público, sonríe a plenitud su picardía.

Le place asistir al carnaval, bailar y tomarse sus traguitos.

Con orgullo, dice tener diez hijos, siete hembras y tres varones -todos vivos- más de una treintena de descendientes, hasta tataranietos.

Junto a su esposa estuvo durante más de sesenta años –fallecida a los 84 años de edad-

A Pedro Torres López, no le ha sido imposible ver la luz más allá de un siglo. No existe crónica ni semblanza en síntesis, que abarque tantos años a cuestas en busca de la inmortalidad; a un hombre candidato a vivir otro cuarto de siglo.

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