“Viruscracia”

Por: Yasel Toledo Garnache

Tomada del blog Mira Joven (Cuba).

Imagen tomada del blog Mira Joven (Cuba).

He visto la cara o la he imaginado. Es bastante rara, la mezcla de muchas, a veces con labios pintados o con bigotes.

En ocasiones, la visualizo burlona o un poco seria, porque hasta a ella le deben disgustar algunas de sus manifestaciones, provocadas por insensibilidades, malas interpretaciones de reglamentos y pereza de quienes privilegian los candados imaginarios, los papeles excesivos y la indiferencia.

Un amigo la define como una especie de virus, que muchos adquieren de forma consciente o no y disfrutan hasta que les toca estar del otro lado del buró, hacer un trámite, exigir o suplicar.

La burocracia, “mecanismo organizativo por excelencia, para establecer normas y garantizar su cumplimiento, promover la disciplina, concretar funciones y precisar procesos que satisfagan a los clientes”, camina por nuestras calles y planta bandera en diversos organismos y locales de atención a la población.

¿Quién no ha dado decenas de carreras en busca de una firma o sufrido el “peloteo”?

En ocasiones, uno va de un lugar a otro, pregunta, pide…, y algunos dicen: “esto no es aquí” o “no te puedo ayudar”, casi sin escuchar antes. Al final, la víctima termina frente a la primera puerta donde tocó y, a veces, para colmo, se encuentra alguien poco amable.

Algunos inventan trabas excesivas tras es el escudo del orden, cuando la verdadera razón es la insensibilidad o el miedo a equivocarse. La solución nunca debería ser sacudirse la responsabilidad ni maltratar al necesitado.

Por supuesto, lo enrevesado de los caminos no siempre es culpa de los ejecutantes, aunque algunos llegan a padecer hasta “buromanía”, fase superior caracterizada también por demasiado apego a la oficina.
En ocasiones, las propias disposiciones legales lo hacen más largo y complejo. Frente a usted pudiera estar una persona agradable y dispuesta, pero sin posibilidades de sacarlo del apuro con rapidez, porque no lleva suficientes documentos.

Tal vez, ahora mismo recuerde uno u otro momento, cuando se molestó o se llevó una mano a la cabeza y percibió que ese ser poderoso se negaba a tatuar el cuño en la hoja.

La burocracia siempre será necesaria, en cualquier sociedad, pero con racionalidad. El término fue incluido en el vocabulario político-económico en la primera mitad del siglo XVIII, por el francés Jean-Claude Marie Vicent, quien la definió como una “enfermedad que seriamente intenta obstaculizar nuestros esfuerzos”.

Ojalá los trámites excesivos desaparecieran, aunque jamás dependerá de la magia. Y las personas del otro lado de la puerta, las de la firma, recibieran a los solicitantes siempre con una sonrisa y el deseo de ayudar, conscientes de que mañana podrían estar en su lugar.

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Acerca del Autor

Yasel Toledo Garnache
Yasel Toledo Garnache

Es egresado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. Vicepresidente de la AHS en Granma. Ganador de la beca nacional de creación Caballo de coral, por el proyecto de libro de cuentos La Remodelación, y de otros concursos literarios. Corresponsal-Jefe de la Agencia Cubana de Noticias en Granma. Colaborador de las revistas Ventana Sur y Alma Máter, el suplemento La Campana y de sitios digitales como la AHS.cu, y CNC TV. Autor del blog Mira Joven.

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