Reacciones diversas recibe venta de módulos de cocina de inducción

Foto: Rafael Martínez Arias/Tomada de La Demajagua Digital.
Foto: Rafael Martínez Arias/Tomada de La Demajagua Digital.

Para beneplácito de muchos y disgusto de otros, desde el lunes último, comenzó en Granma la comercialización liberada de módulos de cocina de inducción y su menaje.

Las ventas se efectúan en establecimientos seleccionados en cada municipio; en Bayamo, por ejemplo, en el mercado industrial experimental (cercano a la dirección del Grupo empresarial de Comercio y Gastronomía (Gecop) en Granma, las unidades Los Buenos Precios y La Esperanza; y en la periferia de la ciudad La Agricultora, en El Horno; La Batalla, en Barranca, y El Progreso, en Mabay.

Aun cuando para adquirir el equipo, deba presentarse el carné de identidad, para documentar propiedad y garantía, acercarse a cualquiera de estos establecimientos, permite constatar una verdad diferente, que genera muchas opiniones de distintos sectores.

En las copiosas colas formadas, desde que se anunció la venta, hay de todo desde el que “organiza” en beneficio propio, las listas y tickets (por iniciativa personal) aun cuando, y de modo indudable, ha sido un modo de enrumbar las compras.

Pero… también asoma la indeseada faz del revendedor presto a aprovecharse cuando ve un filón y este es el caso. Pero… ¿cómo ha podido operar cuando la demanda es tan alta y para adquirir el equipamiento es preciso la presentación de un documento de identidad personal?

Los “pacientes” de la cola en el mercado industrial experimental repudiaron la actividad de una revendedora, hecho altamente positivo que de multiplicarse cerraría el negocio a esa gente que se gana 400 pesos de golpe y porrazo.

También se han falsificado tickets y se han vendido turnos en pesos convertibles… “hay de todo”, coincide este redactor con muchos de los virtuales compradores.

Los comentarios huelgan, aunque muchos potenciales clientes culpan de permisividad a administradores y dependientes de las referidas tiendas, otros eligen soluciones del pasado reciente que ahora no son factibles porque el equipamiento no alcanza.

Armando Zamora, chofer: “¿Por qué no se distribuyen por Sindicatos, primero podrían optar por ellos los mejores trabajadores y después el resto”.

Carmen Aguilera, profesora: “Si no había para todos por qué no esperar a que estuviera la cifra completa para distribuir, lo cual es coincidente con la opinión de otros profesionales y obreros de distintas entidades estatales.

Esperanza Martínez, recepcionista, se pregunta por qué no se distribuyeron de la misma manera que los anteriores módulos de cocción y ollas arroceras y Reina y se vincularon directamente a las bodegas, si no está la disponibilidad de trabajadores sociales hay otras fuerzas confiables como la Juventud Comunista que harían más adecuada la distribución.

Adolfo, cuentapropista: “Ya compré pero fue difícil y pico, la onda es anotarte con una señora que anda por ahí – y la identifica- pero la dama “se da lija” y luego se escabulle entre la gente.

Nora, profesora: “Simplemente, terrible: marcamos desde el mismo lunes (a las tres de la tarde del martes no había comprado y no sabía si lo haría) la desorganización le hace mucho daño a esto”.

Norma, trabajadora industrial: “Esa cola es desde ayer por la mañana, ratificamos el turno a las ocho de la noche y hoy tempranito otra vez, realmente espero comprar.

Inexcusable es la opinión de Héctor Cordero Hernández, director del Gecop, quien manifiesta estar consciente de toda la situación incluso de los revendedores, pues constantemente ha estado recibiendo quejas, y sus subordinados han detectado a varias personas que han comprado más de una vez, con el evidente ánimo de especular.

“Ahora se está distribuyendo el 70 por ciento de los equipos, en esta primera fase; a finales de noviembre se debe vender el resto, Granma es de las provincias más favorecidas, (junto a Villa Clara) por la poca disponibilidad para gasificación.

“Aquí destinaron 28 mil y después se van a vender unas 19 mil 800 más. Coincide con la opinión popular en que cada vez que acontece un evento de esta categoría y con estas características, la gente muestra la lógica inconformidad: es un equipo novedoso que todo el mundo quiere y dada su importancia y funcionalidad tiene un precio bastante asequible (500 pesos en moneda nacional) lo que provoca más interés de los revendedores” .

Muchos en cambio consideran caros los equipos, aunque se han dado facilidades para acceder a préstamos bancarios.

“Esto debe ser algo progresivo -dice Cordero Hernández-después de enero se deben vender en una mayor medida. Admite que lo de los revendedores no es fácil de controlar: una persona con discapacidad estaba “echando la pelea”, pero se detectó que era la segunda vez que compraba.

Héctor asegura que a algunos casos atendidos por la Seguridad Social se les ayudó y,sin embargo, otros tratan de comprar y revender “para estar en el negocio”.

Un hecho es incontestable de haber existido mayor disponibilidad de equipamiento no se hubieran creado las opiniones reseñadas y como quiera que aquellos módulos entregados en 2006 ya pasan del uso al desuso y la disponibilidad de piezas y accesorios ha sido intermitente, la gente quiere los nuevos como lógica aspiración.

La política nacional para incrementar la venta de esos equipos y favorecer el ahorro energético ha de dar respuesta a estas inquietudes.

NOTA de la redacción: varias personas evitaron el lente del fotógrafo pues alegaron haber salido de sus centros de trabajo en horario laboral a “resolver problemas personales”, entre estos turnos médicos.

INFORMACIÓN TOMADA DE LA DEMAJAGUA DIGITAL.

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