Granmenses validan utilidad del clon CT-115 en el pastoreo rotacional

Por: Anaisis Hidalgo Rodríguez

Foto: Internet

Especialistas del Instituto de Investigaciones Agropecuarias Jorge Dimitrov, de Granma, evaluaron la utilidad del Pennisetum purpureum CUBA CT-115 en pastoreo rotacional sobre suelos vertisoles del Valle del Cauto.

Emilio Cordobí Castillo, a cargo de esta investigación junto a sus homólogos Inocencio Gómez, José Lorenzo Fernández, y Lorenzo Luis Estrada, refirió que esta variedad prácticamente se está utilizando en todo el país con una tecnología definida y una explotación poco intensiva, guardando doce forrajes para la época de seca.

La especie Pennisetum purpureum es muy utilizada para la producción de forrajes pero cuenta con pocas variedades destinadas al pastoreo. Entre ellas se encuentran el pasto Mott, muy empleado en el estado de la Florida, Estados Unidos, y la variedad cubana CUBA CT-115, que es una contribución al fondo genético de esta especie para pastoreo, en especial para la tecnología de bancos de biomasa .

Esta última variedad cubana fue obtenida en el Insituto de Ciencia Animal (ICA) a partir del cv. king-grass por método biotecnológico y ha mostrado ser una especie con buenas características para la producción de biomasa y el consumo directo por el ganado vacuno.

En ella se conjugan los siguientes caracteres deseables: mayor número de hijos por plantón, mayor contenido de azúcares, porte bajo al disminuir progresivamente el tamaño de los entrenudos, mayor relación hoja-tallo, florece poco, responde bien al pastoreo.

Aunque la variedad de pasto no es nueva, el Dimitrov realizó algunas variantes para probar su eficacia como un pasto normal intensivo, durante todo el año.

El estudio demostró que puede explotarse la variedad de esta otra forma con algunas especificidades, por ejemplo, el pastoreo no puede ser muy bajo y debe trabajarse con una altura aproximada entre 50 y 60 centímetros, pues si se baja de esta, la planta se deteriora, y se pierde la ventaja que ofrecen los pastos permanentes, que una vez sembrados, pueden explotarse por años.

La variedad CT -115 asegura alimento animal en ambas épocas del año, lluvia y seca; en la primera genera más de dos toneladas de materia seca por hectárea, por rotación; y en la seca, alrededor de 1.5 toneladas.

José Cruz Tejeda, ingeniero agrónomo de la Estación de pastos del Instituto Jorge Dimitrov, acota que el comportamiento de los híbridos del CT -115, obtenidos por el ICA, y que actualmente se prueban en varias regiones del país, entre ellas Granma, muestran un comportamiento favorable ante los suelos ferra líticos y degradados del municipio de Jiguaní.

“Los híbridos han mostrado gran adaptación a estas condiciones afoclimáticas con altos rendimientos. Hoy estas variedades más tolerantes y resistentes a la sequía y la salinidad permiten asegurar forraje animal para todo el año”, precisó.

Acerca del Autor

Anaisis Hidalgo Rodríguez

Colaboradora en temas de Ciencia y Técnica, medio ambiente y otros temas del sitio www.cnctv.icrt.cu. Periodista del semanario La Demajagua.

Artículos Relacionados

Escriba un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *