Planes para un nuevo año

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Cada fin de año se retoma las frases de buenos deseos para el periodo que está por comenzar. Estos mensajes encierran profundos anhelos y esperanzas; propósitos, objetivos y metas. Una imagen de la vida reclamando que elevemos nuestros fines y vayamos por más.

Muchas son las tradiciones amparadas en la fecha. Algunos cubanos prefieren reunirse en familia alrededor del puerco asado, del congrí y la yuca con mojo.

Otros materializan ceremonias que deben “traer más suerte, dinero, salud y amor”: introducir un anillo en la copa con champagne para tener suerte en el amor, besar a la persona que amas y que esté al lado tuyo en ese momento para tener un buen año en pareja.

Barrer la casa de adentro para afuera para echar lo malo; lanzar 12 monedas de la misma denominación justo a las 12 am para atraer dinero; y correr con maletas alrededor de la cuadra para que surjan viajes, son otras prácticas.

Las lentejas, al simbolizar la prosperidad, no pueden faltar para recibir el año. Hay quienes comen 12 uvas pidiendo un deseo por cada una, las cuales representan los meses venideros; además, se porta una moneda o billete en el bolsillo durante la cena del 31 de diciembre, se estrena ropa nueva…

En algunos países es usual que, al aproximarse esta fecha, se agoten en las tiendas la ropa interior amarilla. Esto ocurre porque, según cuenta la leyenda, el amarillo es el color del año nuevo, el del sol y del oro y eso hace que simbolice la eternidad y el dinero.

Nosotros, aunque no sabemos lo que deparará el ciclo entrante, si se repetirán las dichas y desventuras, esperamos que la próxima temporada sea mejor, por eso iniciamos las jornadas tirando cubos de agua y baldeando la casa para quitar lo malo.Despedimos el año bailando y abrazándonos, entre lechones y chistes.

Este 31 de diciembre cuando el reloj marque las 12 de la media noche, dentro de esa variedad de rituales, uno, predominará en la casa de cada cubano: el conteo para gritar: “¡¡¡Feliz año nuevo!!!” Después todos saldrán por el barrio a felicitarse y a desear como dijera Julio Acanda, “lo mejor”.

Algunos estarán decididos a perder unas libras e iniciar los ejercicios físicos que tanto han aplazado, proyectarán dejar de fumar, cambiar de trabajo, estudiar un idioma, viajar, ser más atento con los suyos y dar ese amor que pocas veces tienen tiempo de mostrar. En cualquier caso, lo que no ha de faltar nunca, son los retos que marcarán nuestra agenda entrante.

Anaisis Hidalgo Rodríguez

Colaboradora en temas de Ciencia y Técnica, medio ambiente y otros temas del sitio www.cnctv.icrt.cu. Periodista del semanario La Demajagua.

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