Incómodo descanso y el reto de inicio de 2016 de Los Alazanes

GranmaLos Alazanes pasaron un fin de año incómodo. Habían gozado de posiciones de privilegio en toda la temporada, pero diciembre deparó más tropiezos que alegrías. En 12 partidos archivaron cinco victorias y siete derrotas. Bastaron dos subseries para que los granmenses sufrieran el drama del que nada, nada pero muere ahogado en la orilla, sin fuerzas para alcanzar el objetivo.

Luego de arrancar la segunda etapa con un balance favorable en casa ante Pinar del Río e Industriales (2-1, en ambos casos), la gira por occidente les deparó dos caros fracasos a costa de Isla de la Juventud (1-2) y Matanzas (0-3), respectivamente. Este resultado los sacó momentáneamente de la zona de clasificación y los ubica en el quinto puesto, con 33-24, empatado con Holguín.

Además, acumularon una racha adversa que representa para ellos la de más cantidad de desafíos perdidos consecutivamente (5) en lo que va del clásico local y la que están obligados a romper en el compromiso que comienza el próximo día cinco ante el líder Ciego de Ávila, por el contrario el margen de recuperación se les reduciría de manera preocupante.

Estas presentaciones de los dirigidos por Carlos Martí Santos en el tramo elite de la 55 Serie Nacional de Béisbol los pusieron a jugar para 500 (12-12) de manera global frente a los cuatro equipos con los que se han medido (sumatoria de la primera y segunda ronda).

De aquí sacaron provecho ante los Vegueros de Pinar (2-1), a los que vencen 4-2. Asimismo, pudieron sobreponerse a las dos derrotas sufridas en la clasificatoria ante los Leones e igualar 3-3 el dual meet.

Sin embargo, el par de fracasos ante los de ultramar los obliga a barrerlos en la última subserie entre ambos, pues van debajo 4-2.

Asimismo, con el traspié ante los yumurinos encajaron la segunda barrida de la campaña y vieron igualado 3-3 el compromiso entre ambos, pues en la primera fase les habían pasado la escoba a los propios matanceros (también blanquearon a Mayabeque, Villa Clara y Sancti Spíritus).

¿Qué ha pasado con Los Alazanes?

El periplo por el Occidente de la Isla sacó a la luz viejas carencias de los Alazanes y agudizó la ya irreversible escases de ofensiva: sin Alfredo Despaigne, Urmani Guerra y Adrián Moreno la artillería de Granma no es la misma de otras temporadas. Continuar diciendo que Los Alazanes es un equipo gran bateador –incluso con los refuerzos de turno- es una aseveración a la ligera.

Para que tengamos una idea, en lo que va de la segunda etapa los granmenses son los que menos carreras impulsan (40), marchan con el segundo average de bateo más bajos (252) y se ubican terceros con menor por ciento de embasado (324 OBP), terceros entre los que menos anotan (48 CA) y terceros de menor slugging (362).

La realidad es que hasta aquí los de casa habían podido sortear su merma ofensiva apoyados en un efectivo pitcheo y una aceptable defensa, pero estos dos últimos sectores también se fueron al piso.

En los últimos 12 desafío a los serpentineros locales le anotan 4,17 carreras limpias por juegos (PCL). Si a esto sumamos que la defensa ha cometido 17 errores tendremos que los contrarios les marcan 65 anotaciones para un promedio de 5,42. Imposible de aspirar al triunfo si a la ofensiva solo se producen cuatro rayitas.

Lo más preocupante es la debacle de los abridores, quienes trabajaron para 3,04 PCL y le batearon 268 AVE en la primera fase y ahora lo hacen para 4,94 y 330, respectivamente.  Además, solo han podido aportar tres victorias, con cinco derrotas.

Completa la nefasta recaída de los granmenses su siempre mala defensa, la que por momentos llegamos a pensar estaba había sido medianamente resuelta después que finalizaron el primer tramo con un promedio inferior a un error por encuentro.

En ese período pifiaron 43 veces, pero en las últimas cuatro subseries ya tienen ¡17!

El reto de 2016

Los Alazanes están urgidos de cambiarle la cara a estos números. La reacción debe ser inmediata. Cualquier dilación pondría en peligro su aspiración de intuirse en semifinales.

Para hacerlo dependerá mucho de sus principales hombres a la ofensiva Yordanis Samón Matamoros y Guillermo Avilés Difurnó. También será clave el aporte de Carlos Benítez Pérez y de los refuerzos Eriel Sánchez León, Dairon Blanco Lamadrid y Meikel Castellanos Brooks.

Desde el box resulta imprescindible la ayuda Lázaro Blanco Matos y que Leandro Martínez Figueredo y Yanier “El Mellizo” González tomen un segundo aire.  Además, el experimentado Ciro Silvino Licea debe asumir mayor protagonismo en el roll de cerrador para poder oxigenar al trabajador Juan Ramón Olivera.

Finalmente, Martí Santos pudiera valorar el rendimiento de los dos importados en el área del pitcheo para una posible sustitución ahora que todavía hay margen, sobre todo en el caso del santiaguero Ulfrido García Andújar. Sobre el guantanamero Dayron Riera Ramírez es conveniente –si no se van a deshacer de él- darle más trabajo, pues apenas tiene dos salidas.

Además, la dirección técnica debe enfocarse en evitar el castigo innecesario de sus serpentineros con la perspectiva de que sus brazos no sufran tanto agotamiento de cara a una posible pos temporada.

Ibrahín Sánchez Carrillo

(Buey Arriba, Cuba, 1969)
Licenciado en Periodismo, Universidad de Oriente, Santiago de Cuba (1995). Reside en Bayamo, Cuba.

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