Fiesta de la luz en El Jagüey

Foto: Rafael Martínez Arias
Foto: Rafael Martínez Arias

No obstante ser miércoles, el 30 de diciembre reciente los residentes en El Jagüey recesaron las faenas al mediodía y vistieron sus mejores galas, para asistir poco después a una fiesta de la luz.

Se congregaron frente a la Sala de Televisión de ese barrio enclavado en las estribaciones de la Sierra Maestra, a unos ocho kilómetros de la ciudad de Guisa, en el municipio homónimo, para celebrar la electrificación de la comunidad de Arroyo Blanco, mediante el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), de la cual forma parte dicho asentamiento.

El lugar del acto estaba engalanado con banderolas azules, rojas y blancas, y había instalado equipo de amplificación, para que las canciones de las artistas que allí cantaron, y las palabras de los oradores, se escucharan nítidas hasta en las lomas cercanas.

Apoyándose en los bastones que requiere para andar, llegó hasta frente al micrófono Lázaro González Cambar, historiador de la zona, para recordar que allí, antes del triunfo de la Revolución Cubana, “solo disfrutaban de la electricidad, dos familias que poseían plantas generadoras particulares; los demás vecinos, teníamos que conformarnos con los mechones que nos llenaban de tizne las fosas nasales”.

Añadió que en fecha posterior al primero de enero de 1959, se instalaron plantas que funcionaban una parte de la noche, sustituidas por un grupo electrógeno durante la revolución energética, que funcionaba con combustible diesel y prestaba servicios a las 210 viviendas y el consultorio médico de Arroyo Blanco, de 7.00 a 11.00 de la noche.

Este nuevo y definitivo paso en cuanto a la electrificación, “nos llena las noches de luz y la vida de felicidad; demuestra que la Revolución no olvida ni abandona a nadie en este país, por lo que le ratificamos nuestra gratitud y permanente disposición para defenderla”.

Los residentes en Arroyo Blanco se dedican, fundamentalmente, al cultivo de tabaco. Ellos colaboraron con los trabajadores de la Empresa Eléctrica, en la colocación de postes y tendido de cables de transmisión, durante la realización de los trabajos para electrificar el lugar.

“Yo fui la cocinera de los eléctricos, durante los veinte y pico de días que estuvieron aquí trabajando para que podamos ver más televisión, cocinar con electricidad. Damos gracias a Fidel, a Raúl, a la Revolución”, dice la lugareña Ramona Vega Leyva.

Arroyo Blanco es uno de los más de 40 asentamientos electrificados en la provincia de Granma mediante el SEN, durante 2015, gracias a la asignación por el Estado Cubano de un financiamiento cercano a los tres millones de pesos.

Síganos en las redes sociales:

Orlando Fombellida Claro

Orlando Fombellida Claro. Licenciado en periodismo en Centro Universitario de Holguín. Trabajó en el Semanario Antorcha, de Banes, y el periódico Ahora, de Holguín, se desempeñó como corresponsal del periódico Granma, en la provincia de igual nombre. Es redactor-reportero del periódico La Demajagua. Colabora habitualmente con CNC Digital y Cubaperiodista

Deja un comentario

Facebook
Facebook
YouTube
YouTube
Instagram
RSS
Follow by Email