La prensa en Cuba con los retos de su tiempo

Por: Yasel Toledo Garnache

Hoy la prensa cubana está de fiesta. La fecha es motivo de felicitaciones, recuentos y compromisos, justo cuando se conmemora el aniversario 124 del nacimiento del periódico Patria, fundado por Martí.

Decenas de periodistas y otros trabajadores de los medios de comunicación caminan cada día por las calles de Cuba. Se sientan frente a la computadora, la cámara o el micrófono. Muchos van hasta zonas rurales, entrevistan a campesinos y más personas. Regresan tarde en la noche y, en ocasiones, el asiento constituye la cama.

Tal vez, usted conozca a varios en el barrio, la bodega, la parada…. Quizá lea sus nombres en páginas impresas y digitales, los escuche por radio y vea el rostro de algunos en el televisor.

Ellos suelen levantarse temprano. Escuchan oraciones simples y compuestas, en especial interrogantes, lo mismo en aceras, colas y camiones. Sí, porque les preguntan de casi todo y en cualquier sitio. Parte de su responsabilidad es indagar, analizar, responder…

Seguramente, usted piensa que siempre redactan con rapidez, pero no. A veces, las ideas dan vueltas en la cabeza, y no piden “el último” para organizarse, en ocasiones se mezclan con preocupaciones de la cotidianidad. Y esa señorita, llamada Musa, no siempre está.

Entonces uno suda hasta que se enciende algo, los dedos caen sobre el teclado con impulso rítmico y el punto final queda tatuado en el documento word. El autor imagina los párrafos impresos o los acompaña con la voz y efectos de edición.

Cada trabajo es un hijo, con quien se sufre o disfruta. El padre permanece expuesto a ese molino de viento, que es la opinión pública, y, en ocasiones, sus aspas lo rozan, porque la crítica duele.

Imagino a los iniciadores, el sonido de las máquinas de escribir, las primeras transmisiones por radio y televisión, las emociones y el entusiasmo, que persisten en muchos.

Unas generaciones van y otras vienen, pero prevalece el amor por el periodismo. Cada cual con los retos de su tiempo y la responsabilidad de ser cada día mejor.

Este 14 de marzo, algunos conversamos y soñamos en grupo, conscientes de que, en cuestiones de prensa, el jurado más importante es el pueblo.

 

Decenas de periodistas y otros trabajadores de los medios de comunicación caminan cada día por las calles de Cuba. Se sientan frente a la computadora, la cámara o el micrófono. Muchos van hasta zonas rurales, entrevistan a campesinos y más personas. Regresan tarde en la noche y, en ocasiones, el asiento constituye la cama.

Tal vez, usted conozca a varios en el barrio, la bodega, la parada…. Quizá lea sus nombres en páginas impresas y digitales, los escuche por radio y vea el rostro de algunos en el televisor.

Ellos suelen levantarse temprano. Escuchan oraciones simples y compuestas, en especial interrogantes, lo mismo en aceras, colas y camiones. Sí, porque les preguntan de casi todo y en cualquier sitio. Parte de su responsabilidad es indagar, analizar, responder…

Seguramente, usted piensa que siempre redactan con rapidez, pero no. A veces, las ideas dan vueltas en la cabeza, y no piden “el último” para organizarse, en ocasiones se mezclan con preocupaciones de la cotidianidad. Y esa señorita, llamada Musa, no siempre está.

Entonces uno suda hasta que se enciende algo, los dedos caen sobre el teclado con impulso rítmico y el punto final queda tatuado en el documento word. El autor imagina los párrafos impresos o los acompaña con la voz y efectos de edición.

Cada trabajo es un hijo, con quien se sufre o disfruta. El padre permanece expuesto a ese molino de viento, que es la opinión pública, y, en ocasiones, sus aspas lo rozan, porque la crítica duele.

Imagino a los iniciadores, el sonido de las máquinas de escribir, las primeras transmisiones por radio y televisión, las emociones y el entusiasmo, que persisten en muchos.

Unas generaciones van y otras vienen, pero prevalece el amor por el periodismo. Cada cual con los retos de su tiempo y la responsabilidad de ser cada día mejor.

Este 14 de marzo, algunos conversamos y soñamos en grupo, conscientes de que, en cuestiones de prensa, el jurado más importante es el pueblo.

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Acerca del Autor

Yasel Toledo Garnache
Yasel Toledo Garnache

Es egresado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. Vicepresidente de la AHS en Granma. Ganador de la beca nacional de creación Caballo de coral, por el proyecto de libro de cuentos La Remodelación, y de otros concursos literarios. Redactor-reportero de la Agencia Cubana de Noticias. Colaborador de las revistas Ventana Sur y Alma Máter, el suplemento La Campana y de sitios digitales como Soy Cuba, la AHS.cu, La Joven Cuba y CNC TV. Autor del blog Mira Joven.

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