Hace 24 años soy camillera

Comparte
camillera
Foto: Captura a Video de CNCTV

Aunque quienes se desempeñan en este oficio suelen mantenerse muy activos durante su jornada de trabajo, es ésta una de las ocupaciones anónimas del sector de la salud. Considerados en muchas regiones del mundo entre el personal paramédico, los camilleros son decisivos para proporcionar cuidados básicos a los pacientes en los hospitales y a los residentes en los centros de atención de cuidados prolongados, tales como los hogares de ancianos.

Transportar en forma segura y oportuna a los enfermos en las distintas instancias que lo requieran, entregar las fichas clínicas, trasladar pacientes fallecidos, y muchas otras funciones cumple este personal, que colabora en todo momento en la asistencia de salud.

Generalmente desempeñado por hombres, el oficio tiene sus riesgos. Por eso resulta inusual encontrarse a mujeres como Clara, que desde hace 24 años, se ocupa de estas funciones en el Hospital Celia Sánchez Manduley del municipio granmense de Manzanillo.

“Ser camillera no es tan fácil. Es trabajoso, es esfuerzo, por lo menos para mí que soy mujer, a veces llegan los pacientes que son muy pesados, y hay que hacer fuerza”, confiesa la mujer de pocas palabras.

“Es la única camillera que tenemos en el hospital con un trabajo abnegado”, agrega Dargel Martínez, enfermero.

“A Clara yo la conozco hace muchos años, es mi compañera, fue primero auxiliar de limpieza, luego ella ayudando en las camillas, pasó a ser camillera, es muy buena compañera y muy buena camillera”, nos dice Nidia Rosa Marín, enfermera de la institución manzanillera.

Son Personas anónimas que prestan los primeros auxilios.

“Siendo camillera enseguida lo que me mandaron fue a buscar un fallecido, por la noche, a ver si yo tenía miedo..y yo, actué normal, lo fui a buscar solita, no tenía acompañante ni nada y yo misma lo bajé hasta la morgue, normal, porque pienso que no hay que tener miedo para nada de eso”, continúa Clara, con mucha timidez.

“El trabajo de ella es excelente, es preocupada, es puntual, se lleva bien con sus compañeros”, explica Margarita Vázquez, Jefa de Área.

“Cuántas mujeres no están hoy laborando en otras cosas que son más duras…más duras que esto”, cuenta con mucha modestia y sencillez la protagonista de tantos elogios.

Apenas alcanzamos a escuchar a estos personajes anónimos, pero sus movimientos firmes y seguros garantizan la primera acogida a quienes llegan en busca de mejor salud.

Lizet Márquez Gómez

Máster en Ciencias de la Comunicación. Licenciada en Periodismo (1994), Universidad de Oriente, Cuba. Trabaja como corresponsal en la provincia de Granma del Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *