Rita la Caimana, nuestro caballero de París

Por: Gloria Guerrero Pereda

Foto: Oscar Alfonso Sosa. ACN

Foto: Oscar Alfonso Sosa. ACN

Muchos aún la recuerdan, mulata zalamera que como buena cubana se arrebataba ante la música, se contoneaba en plena calle, llevaba el ritmo sabroso y por ello despertaba la curiosidad de todos.

Vecinos y transeúntes la aplaudían, los niños bailaban con ella. Rita arrancaba el aplauso en el escenario más improvisado. Algunos la creían loca pero aún así, caminó las calles, disfrutó e hizo disfrutar de la sonrisa y la carcajada al viento.

Todos los bayameses de entonces sabemos que deambulaba por la ciudad con sus hijos pequeños en pos de la caridad pública, y que nunca comió ni un pedazo de pan antes que ellos.

En las tardes Rita Zalazar, que así era su nombre, entraba en las aguas frescas de nuestro río y allí, junto a sus pequeños también se le oía reír a carcajadas contagiando a todos con su alegría infinita.

Su popularidad alcanzó entonces alturas insospechadas, cuando en medio de una fiesta popular voces prestigiosas de la música cubana como el Dúo Los Compadres la inmortalizaron con una pieza que aún tararean muchos a lo largo de la isla…. “como baila Rita la Caimana”.Rita-La-Caimana

Identificada así por los habitantes de la ciudad es sin dudas parte de nuestro rico y complejo folklore cubano y bayamés….quizás algunos piensen que nunca existió, que el imaginario popular necesitado de un personaje así la inventó para llenar algún vacío… Lo cierto es que murió a los 96 años, vivió dignamente sus últimos 14 años en el Hogar de Ancianos de Bayamo, donde fue acogida con cariño y se convirtió allí en la alegría de los abuelos y personal de la salud.

Su figura, trabajada en cera policromada por la familia de artesanos Barrios Milán, resulta en ocasiones polémica en el entorno de nuestro Museo de Cera Bayamés, único de su tipo en Cuba y que exhibe prestigiosos exponentes de nuestra Cultura Nacional.

Sin embargo y fuera de espejismos, todos sabemos que lo cultural tiene la virtud de trascender de muchos modos y es esta la forma en que se manifestó la impronta de Rita la Caimana, fiel a su terruño, para ser hoy quizás, en el recuerdo nuestro Caballero de París.

Acerca del Autor

Artículos Relacionados

Escriba un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *