¿Quién será el cuarto bate de los Alazanes en la Serie Nacional?

Logo Serie Nacional BéisbolHace cinco años la pregunta que encabeza estas líneas no hubiera tenido discusión. Todos sabíamos que Alfredo Despaigne Rodríguez no solo era el cuarto bate inamovible de Granma sino también de la selección nacional de béisbol.

Sin embargo, desde hace tres temporadas (contando la que se avecina a partir del próximo 7 de agosto) el gran toletero ha estado ausente buena parte del tiempo en el line up de los Alazanes porque, como bien se sabe, ha incursionado muy bien en la Liga Japonesa. La lógica indica que, después de tres años exitosos, el contrato se renovará.

En la serie anterior Despaigne ni siquiera tuvo un turno al bate con su equipo en Cuba, algo que casi seguramente se repetirá esta vez pues todo atleta de alto rendimiento que juegue un torneo exigente y largo como el nipón necesita etapas de descanso.

En ausencia del portento de Contramestre, otro gran bateador, Yordanis Samón Matamoros, asumió con excelencia esa inmensa responsabilidad. Es cierto que no tuvo ni por asomo la frecuencia de jonrones de Despaigne, pero en las dos campañas anteriores demostró sus dotes de empujador de carreras, la principal virtud que debe tener un cuarto hombre de la alineación.

Ahora bien, en este campeonato Samón tampoco estará pues, sorpresivamente, decidió permutar de uniforme e irse a defender los colores de Matanzas, una determinación que, al final, le abre un hueco a la tanda de los granmenses.

Convertido el inicialista en Cocodrilo de la noche a la mañana, Carlos Martí y el resto de los entrenadores locales necesitan buscar un cuarto bate que lo haga lo mejor posible. A primera vista, no se clarifica quién pudiera ser ese atleta.

Lázaro Cedeño, un jugador de enorme poder que ha sido esporádicamente tercero y quinto en la tanda, tal vez sea una opción, pero este antesalista de envidiables condiciones físicas suele ser inestable anímica y deportivamente.

Huber Sánchez, un receptor ambidiestro que regresa a casa después de haber jugado sin éxito con Holguín, es otra de la variante que pudieran manejar los técnicos. Sin embargo, pesa sobre el muchacho que siempre ha estado en Granma como jugador de cambio en turnos de menor responsabilidad y una “tarea” de cuarto bate no resulta coser y cantar.

El otro hombre que pudiera asumir ese rol es Carlos Benítez, quien no tiene la fuerza de los dos antes mencionados, pero tiene más “carretera” que ambos y ya este año, por primera vez, integró una preselección nacional, algo que tal vez le dé más confianza en el terreno.

No sé cuál nombre maneja hoy el Alto Mando que dirigirá al conjunto desde agosto. Para cualquiera de los tres será una prueba de fuego. Quien asuma la responsabilidad tendrá mucho que ver en varias victorias y derrotas de los Alazanes, quienes sueñan con clasificarse entre los seis “elegidos” a la segunda etapa.

Osviel Castro

Licenciado en Periodismo, Universidad de Oriente, Santiago de Cuba (1995). Corresponsal del periódico Juventud Rebelde en Granma. Colaborador en temas de deportivos de la CNC TV Granma.

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