Jóvenes del 26 de julio, el valor de un pueblo

Por: Yasel Toledo Garnache

El heroísmo de los jóvenes del Centenario, seguidores de las ideas de José Martí y protagonistas de los acciones del 26 de julio de 1953, me acompaña desde la infancia. Mi primera maestra en la enseñanza primaria me habló de ellos, y sembró en mí una admiración tremenda.

Recuerdo que recorté de un libro de texto una imagen acerca de los asaltos a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, para ponerla en la pared del cuarto, y me gané algunos regaños por eso, pero ella persistió en el lugar.

Yo visualizaba el suceso en el papel, con movimientos de cámara y sonidos, hasta me imaginé, entre balas, con varios amiguitos del barrio y junto a los jóvenes guiados por Fidel Castro, quienes desafiaron a la muerte en busca del sueño de libertad.

En mi mente, íbamos de un lugar a otro con rapidez, esquivamos proyectiles con efectos televisivos y siempre dábamos en el blanco, éramos superhéroes.

Reconozco que yo no comprendía la verdadera dimensión de lo ocurrido aquel 26 de julio, pero los estudios posteriores me ilustraron acerca del acontecimiento y el movimiento revolucionario triunfante cinco años, cinco meses y cinco jornadas después.

Esos muchachos eran de carne y hueso, y muchos hasta perdieron sus vidas, sobre todo en la brutal represión realizada por las fuerzas batistianas los días posteriores.

Mientras escribo estas líneas, una sensación extraña recorre mis venas, una mezcla de tristeza, orgullo y admiración o mucho más.

Me detengo, pienso y sigo con ritmo rápido sobre el teclado, porque hoy las ideas fluyen con facilidad, quizá porque desde hace bastante les debo estos párrafos, que nunca serán suficientes, por el ejemplo de ellos, su soñar y hacer.

Artículos y profesores enriquecieron los conocimientos sobre la derrota militar, devenida victoria estratégica porque demostró la existencia de una generación dispuesta a luchar con las armas e inició una nueva etapa en el proceso revolucionario.

Las acciones de ese 26 de hazañas resaltaron la estatura de Fidel como líder de los jóvenes de vanguardia de la época, quien en su alegato de autodefensa La Historia me Absolverá, convertido en programa de lucha, expuso ideas para la construcción del mejor país que anhelaban.

En mi mente permanecen, con especial agrado, las lecciones de historia impartidas hace un año por Ernesto González Campos, asaltante al cuartel Moncada, en un intercambio con jóvenes de la provincia de Granma.

Sus palabras, tonos de voz, gestos y leves lágrimas transmitían la emoción, y mi alma vibró. Gracias a él, escuché, de forma imaginaria, el último poema de Raúl Gómez García en la Granjita Siboney, antes de salir para el Moncada: “Ya estamos en combate… ¡Adelante!” Luego, los disparos…

Confirmé que debemos defender la libertad con dignidad y decoro, por lo conquistado y respeto a ellos, a nosotros mismos y a esta nación de heroísmo y victorias.

Ahora hay otros niños que admiran a los valientes de julio de 1953 y a los demás mambises de estos tiempos. Tal vez, alguno se gane un regaño por recortar una foto de su libro de texto.

Otros, de más edad, también somos consecuentes con los sucesos y seguimos con los anhelos en grupo y la certeza de los triunfos. La recordación de aquellos jóvenes, representantes de todo un pueblo, es permanente. Años después, ellos nos legaron la libertad, y son luces eternas.

Acerca del Autor

Yasel Toledo Garnache
Yasel Toledo Garnache

Es egresado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. Vicepresidente de la AHS en Granma. Ganador de la beca nacional de creación Caballo de coral, por el proyecto de libro de cuentos La Remodelación, y de otros concursos literarios. Redactor-reportero de la Agencia Cubana de Noticias. Colaborador de las revistas Ventana Sur y Alma Máter, el suplemento La Campana y de sitios digitales como Soy Cuba, la AHS.cu, La Joven Cuba y CNC TV. Autor del blog Mira Joven.

Artículos Relacionados

Escriba un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *