Las inolvidables jornadas de Felo junto a Fidel

Comparte

foto-de-Felo-realizada-por-De trato jovial, diálogo profuso e ingenio sin límites, Rafael  Martínez Arias, acumula una fértil labor fotográfica y ha podido desandar,  como pocos,  la geografía granmense.

Más conocido como Felo, este carismático cubano de 62 años, amante de la tierra y amigo inseparable de la guitarra, guarda incontables anécdotas de su andar por llanos y montañas de este territorio, desde su llegada al periódico La Demajagua, en 1981.

En sus más de tres décadas de complicidad con el lente,  ha compilado en imágenes esencias de la nacionalidad cubana; sin embargo confiesa que de todas, las que más lo han marcado son las que le hiciera al líder de la Revolución cubana Fidel Castro.

¿Cuándo Felo conoce a Fidel?

“Fue en 1986, cuando el Hombre de Caguairán realizó una visita a la provincia de Granma, a propósito del aniversario 30 del histórico reencuentro de las tropas rebeldes comandadas por él y Raúl Castro, en Cinco Palmas.

¿Cómo recuerda aquel momento?

“Cuando lo vi descender del avión en el  aeropuerto de Manzanillo quedé atónito. En ese momento los nervios se apoderaron de mí, me olvidé de la cámara, y comencé a seguir con la vista todo lo que hacía el Comandante; hasta que el sentido del deber me trajo de nuevo al mundo de los vivos.

“Al llegar a Cinco Palmas, en el actual municipio de Media Luna,  hice varias fotos de la ceremonia, pero sin dudas la preferida es aquella realizada al final de la evocación, cuando los artistas terminaron la dramatización del hecho y Raúl le toma la mano al Comandante y grita:! Viva Fidel! ”

“Fueron tres días junto al Comandante, quien visitó la Facultad de Ciencias Médicas , y el Centro de Desove y cría de larvas de camarón, ambos en Manzanillo;  el museo casa natal de Celia Sánchez Manduley, en Media Luna; la Camaronera de El Mango, y el Hospital Fernando Echenique, de Río Cauto; mientras en Bayamo recorrió el hospital Carlos Manuel de Céspedes, el Instituto Preuniversitario de Ciencias Exactas (IPVCE) Silberto Álvarez Aroche,   el museo casa natal de Carlos Manuel de Céspedes, y la Unidad Poligráfica José Joaquín Palma, entre otros lugares”.

“Cada gesto o palabra suya ratificaba sus dotes de líder natural, de hombre de pueblo, capaz de predicar con el ejemplo y convocar a miles de personas a su paso.

¿Es Fidel una persona fácil de retratar?

“Retratarlo durante esas tres jornadas fue un regalo. Aunque su personalidad impresiona, por todo lo que representa,  es Fidel fácil de fotografiar dado su carisma y gran expresividad”.

Después de aquellas jornadas, Felo nunca más volvió a ver personalmente a Fidel, pero esa experiencia marcó para siempre su vida.

“Todavía recuerdo como si fuera hoy al Comandante intercambiando con estudiantes en el IPVCE Silberto Álvarez Aroche, dirigiéndose al pueblo desde uno de los balcones del museo casa natal de Carlos Manuel de Céspedes, conversando con colaboradores de la Guerrilla en Cinco Palmas, o elogiando la calidad de la sala pediátrica del hospital Fernando Echenique, de Río Cauto”.

Es Felo una persona carismática y ocurrente, entonces ¿guarda alguna anécdota graciosa o curiosa de aquellas jornadas junto a Fidel?

“Sí. En cierta ocasión me tuve que contener para no darle una palmada en el cuello y espantarle un mosquito.

“Fue en la Camaronera de Río Cauto, un lugar en el que había llovido mucho por esos días y los insectos estaban de fiesta.

“Cuando fui a hacer la foto  me percaté del mosquito que estaba  posado en el cuello del Comandante; al parecer el bicho se había empeñado en aparecer en la instantánea.

“Entonces solo pensé en darle un “manotazo” y sacarlo finalmente del encuadre; algo que  casi hago, pero finalmente otro hizo ese trabajo por mí”.

Para Felo conocer a Fidel fue cosa prácticamente del destino porque nunca imaginó convertirse en fotógrafo de prensa, hasta que en 1977, cuando cursaba el Servicio Militar en la Brigada de la Frontera,  en Guantánamo,  le orientaron estudiar esa carrera.

“Luego fui a la redacción del periódico militar Combatiente donde recibí la instrucción elemental, y más tarde comencé a trabajar en el periódico La Demajagua, donde laboro actualmente.

Aunque llegó casi por casualidad a la fotografía de prensa hoy este oficio constituye el norte de su vida; una profesión que, considera,  trasciende los límites de colores, formas, iluminación y ángulos espectaculares, para convertirse en algo más allá de un simple apoyo del texto periodístico, para trastocarse en noticia, en historia viva.

Y precisamente eso fue lo que logró Felo hace 30 años, cuando compartió tres días junto a al Comandante y legó en imágenes la memoria de aquel momento en la que Fidel estuvo más cerca de los granmenses.

Con los ojos llenos de lágrimas, al evocar aquellos momentos junto a una de las figuras políticas más importantes de la historia de la humanidad,  Felo refirió que esa ha sido la experiencia más grata en sus más de 60 primaveras.

Darelia Díaz Borrero

Darelia Díaz Borrero

Licenciada en Periodismo Darelia Díaz Borrero, egresada de la Universidad Oscar Lucero Moya, de Holguín, en el 2012. Trabajó como redactora reportera de prensa en la Agencia de Información Nacional (AIN) entre 2012 y 2015, cuando comienza a laborar en la televisora CNC, de la provincia de Granma. Sus trabajos han sido replicados en disímiles medios provinciales y nacionales de prensa. Actualmente colabora con el periódico Granma.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *