Los aciertos de la “Marcial Jiménez” en defensa de la naturaleza

Por: Darelia Díaz Borrero

FOTO:Rafael Martínez Arias En el parque ecológico se fomenta el amor a la naturaleza desde edades tempranas

FOTO:Rafael Martínez Arias
En el parque ecológico se fomenta el amor a la naturaleza desde edades tempranas

Quienes la han visitado saben que es un espacio fértil para el disfrute,  el conocimiento, y la cofradía. Merecedora en 2007 del Premio Nacional de Medio Ambiente, la comunidad Marcial Jiménez, del municipio granmense de Campechuela, eleva la calidad de vida de sus vecinos a partir de la protección del entorno natural.

Bajo la guía de Félix Pedro Guillén, delegado de la zona ante el gobierno municipal por más de 30 años, sus vecinos obtienen extraordinarios resultados en la reforestación, el saneamiento ambiental y la promoción educativa a nivel de barrio.

También los habitantes han sido protagonistas en la edificación de más de una veintena de obras de beneficio social entre las que se encuentran bodegas, panaderías, consultorios del médico y enfermera de la familia, restaurantes y otras encaminadas a elevar su propia calidad de vida

Pero sin dudas, de todos los logros, el que más orgullo despierta entre los pobladores del lugar es el parque ecológico Rosa Elena Simeón.

Cuando lo feo cambia de color

parque ecológico

FOTO:Rafael Martínez Arias El parque ecológico Rosa Elena Simeón provoca el sano orgullo de quienes viven en la comunidad Marcial Jiménez

Convencidos de que los obstáculos no importan cuando se impone la voluntad, los habitantes de la “Marcial Jiménez”, erigieron un parque ecológico en un terreno antes ocupado por un vertedero clandestino.

La erradicación del basurero era una de las necesidades más sentidas de los miembros de la comunidad, comentó Félix Pedro Guillén, promotor de la iniciativa.

Según cuenta este cubano incansable, de gran espíritu creador,  el parque se ha convertido en un orgullo para quienes habitan allí y  además constituye un significativo aporte a la conservación de la diversidad biológica, ya que  tiene como principal objetivo, el desarrollo de programas de educación ambiental, que incluyen la atención a círculos de interés y  proyectos comunitarios.

En ese acogedor espacio, funciona un Centro de Educación Ambiental, en el que se promueve la cultura de protección al medio ambiente, refirió.

Bautizado con el nombre de Rosa Elena Simeón Negrín, en honor a esa científica cubana ya fallecida, el parque ecológico tiene una extensión de 2,5 hectáreas en la que convergen 128 especies de  la flora cubana, de ellos 40 medicinales, 15 ornamentales, 27 frutales, y 46 maderables, precisó Enrique Verdecia, director del espacio.

Emblemáticas dentro de esta colección son la palma real, la mariposa blanca, así como el campeche, del  cual, según la tradición oral, se origina el nombre que lleva el municipio, comentó.

Bajo la deliciosa sombra que brindan los diversos ejemplares,  agregó que el objeto social del espacio es fomentar la cultura y valores socioambientales, desde edades tempranas, a través de programas de educación ambiental.

Devenido fuente de conocimiento, el parque Rosa Elena Simeón sirve cada año de punto de confluencias de estudiantes y profesores que socializan experiencias sobre el entorno y las maneras de preservarlo.

Indiscutiblemente ese espacio es expresión de cuánto pueden hacer los pobladores por fomentar una conciencia ecológica.

Espacio vivo

Felix Pedro Guillén

FOTO:Rafael Martínez Arias Félix Pedro Guillén, fundador de la iniciativa, se preocupa y ocupa por mantener el parque como un espacio de socialización a favor del hábitad.

La valía del parque ecológico de la “Marcial Jiménez” en la formación de una conciencia ambiental es innegable. Si bien por un tiempo los desechos eclipsaron el entorno, ahora la pulcritud adorna el singular escenario.

Pero la transformación de basurero en parque no es lo único que convierte en singular a este espacio, sino el constante ajetreo que se respira allí. Y es que en el Rosa Elena Simeón  siempre se anda “cocinando” algo.

Ahora están inmersos en dos proyectos,  destinados a desarrollar aún más la agricultura  en patios familiares y a hacer un manejo eficiente de los desechos sólidos a partir del reciclaje de los residuales, precisó Enrique Verdecia.

También el parque tiene espacios socioculturales fijos destinados a los diferentes grupos etáreos, señaló.

Esto lo confirma William Rafael Aguilera, uno de los niños de la comunidad, quien declaró que considera el parque casi como su segunda casa.

“Aquí nos enseñan a amar la naturaleza de una forma atractiva, con juegos, bailes, y otras iniciativas;  por eso vengo una y otra vez”, añadió.

En ello tiene mucho que ver el empeño  de Yudith Torres, quien es  promotora cultural de la comunidad, y ha liderado el espacio  sociocultural Arcoiris, que a diario, ha regalado alegría, en la presente etapa estival, a los infantes del barrio.

“Lo más importante es que en el parque somos una familia y trabajamos con amor para fomentar la defensa del medio ambiente, sobre todos, desde edades tempranas”, destacó.

Aunque la visita a la Marcial Jiménez fue por poco tiempo, bastaron unos minutos para percibir el sentido de pertenencia  que allí aflora, y la voluntad colectiva de asumir los retos cotidianos, en estrecha armonía con la naturaleza.

Acerca del Autor

Darelia Díaz Borrero
Darelia Díaz Borrero

Licenciada en Periodismo Darelia Díaz Borrero, egresada de la Universidad Oscar Lucero Moya, de Holguín, en el 2012. Trabajó como redactora reportera de prensa en la Agencia de Información Nacional (AIN) entre 2012 y 2015, cuando comienza a laborar en la televisora CNC, de la provincia de Granma. Sus trabajos han sido replicados en disímiles medios provinciales y nacionales de prensa. Actualmente colabora con el periódico Granma.

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