Golfovisión es un regalo de Fidel

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Equipo de trabajo de Golfovisión en Birán. / Foto de la autora
Equipo de trabajo de Golfovisión en Birán. / Foto de la autora

A mediados de agosto del año 2004 un movimiento inusual de personas, con novedosos equipos tecnológicos, rompieron la inercia de la calle Pedro Figueredo en Manzanillo.

En uno de sus patrimoniales inmuebles, ubicado entre las arterias Villuendas y Sariol, fueron “construidas” las primeras imágenes en movimiento que darían vida a la teledifusión municipal en el país.

Fue idea de Fidel. Él hacía realidad otro viejo sueño manzanillero, pues la prensa plana y la radio ya se habían establecido en la urbe.

Equipo de trabajo de Golfovisión. / Foto de la autora
Equipo de trabajo de Golfovisión. / Foto de la autora

El 8 de septiembre de ese propio año nacía Golfovisión, una televisora que por sus contenidos estaría más próxima a la realidad de los ansiosos televidentes.

La inauguración fue todo un suceso cultural y las posteriores emisiones han tenido, hasta hoy, el seguimiento de públicos.

A dos años del acontecimiento Fidel valoró de espléndidos los resultados de la televisión comunitaria en Cuba ya que de manera progresiva se había multiplicado la idea en varios territorios.

Durante su visita a la suroriental provincia de Granma, en julio de 2006, para asistir al acto nacional por el 26 de julio destacó en su discurso “Se demostró que la gente quería escuchar noticias locales. Por lo general, los noticieros nacionales no hablan de lo que ocurre en un municipio. Una muestra del impacto en el pueblo manzanillero es que en encuestas realizadas se ha podido comprobar que más del 80 por ciento de la población prefiere su programación por ser comunitaria”

El padre político de la nación no solo propició ese acercamiento sino que les dio la posibilidad a muchos profesionales de descubrir el medio y enamorarse de él.

Equipo de trabajo de Golfovisión. / Foto de la autora
Equipo de trabajo de Golfovisión. / Foto de la autora

Con los años Golfovisión ha experimentado cambios de todo tipo. Ha modificado la estructura de programación y sus horarios, ha permutado varias veces de sede, renovado su tecnología, los recursos humanos y ha enfrentado las más adversas circunstancias causantes, en ocasiones, del silencio audiovisual.

Pero su colectivo apasionado no renuncia a la idea de contar en imágenes y sonidos la historia de Manzanillo y su gente.

Equipo de trabajo de Golfovisión. / Foto de la autora
Equipo de trabajo de Golfovisión. / Foto de la autora

Si bien los primeros empeños del canal 66 estuvieron marcados por el empirismo, con el decursar de los años el colectivo ha visto crecerse en el terreno profesional y hoy acumula premios a nivel provincial, nacional e internacional, así como importantes distinciones como la de Colectivo Distinguido del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura y el Premio Honorífico Bayamo, que otorga la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en la provincia de Granma.

Golfovisión es un regalo de Fidel y a sus protagonistas toca hoy “realizar” a la altura de su ejemplo que es promover las mejores expresiones de la creación manzanillera, sin apartarse de la verdad ni los sueños.

Valia Marquínez Sam

Periodista del Canal Golfovisión, Manzanillo, Granma.

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