Fidel y Blas

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fidel-habla-a-los-manzanillerosA Fidel Castro Ruz no le fue difícil ganarse el afecto de los manzanilleros, cordialidad que supo reciprocar durante más de medio siglo. La causa defendida por el líder, fue antes la de otros golfeños, quienes supieron aquilatar la grandeza de este hombre universal.

fidel-blas-roca-y-carpentieEntre ellos estuvo Blas Roca Calderío, quien llegado el momento, no dudó en entregarle las banderas del Partido Comunista de Cuba (PCC), que él había dirigido desde 1934.

De Blas sobresale la dimensión política ante la historia por la visión de comprender que, con Fidel, había surgido el líder revolucionario capaz de cumplir exitosamente la etapa de construcción de la Sociedad Socialista, por lo que sus palabras fueron:

Cuando me correspondió entregarle la dirección del Partido a Fidel, él ya era el líder indiscutible de la Revolución y el pueblo. Su acción en el Moncada, su autodefensa en el juicio, su viaje en el Granma para iniciar la guerra de liberación, le habían dado un lugar en la historia. No era yo el que entregaba la dirección a Fidel. Fui un simple portador de lo que ya la historia le había entregado”

En ocasión de que el Consejo de Estado le confiriera a Roca Calderío la Orden Nacional “Playa Girón”, con motivo de su aniversario 70, el Comandante en Jefe reflexionó en el Palacio de la Revolución, el 24 de julio de 1978:

“He oído decir que Blas lleva 50 años de militancia revolucionaria. Yo no lo creo, porque Blas –en mi opinión- nació revolucionario. Lleva 70 años de militancia revolucionaria. ¿Y dónde nació? ¿En qué condiciones? ¿En qué cuna? En una cuna muy humilde. ¿Quién lo enseñó? Se enseñó el mismo. Adquirió una cultura propia; fue un verdadero autodidacta. (…) Cuando éramos niños –parece que ha pasado algún tiempo de eso- muchos de nosotros ya oímos hablar del Partido Comunista y de su dirigente indiscutible y capaz, el compañero Blas Roca.

Otra distinción le otorgaría Fidel al hombre extraordinario que fue Blas. El 21 de julio de 1983, en el Palacio de la Revolución, colocó sobre su pecho la estrella dorada que lo acreditaba como el primer Héroe del Trabajo de la República de Cuba.

El 25 de abril de 1987, se detiene el corazón de Blas Roca Calderío y cumpliendo su petición de ser enterrado “en tierra pelada” es sepultado en El Cacahual, con los honores de General muerto en Campaña.

Previo a la luctuosa ceremonia, Fidel pronunció la oración de despedida en un acto que congregó a cientos de miles de capitalinos en la Plaza de la Revolución, el domingo 26 de abril a la 4 de la tarde. Con la voz entrecortada por el dolor expresó:

“Ha dejado de existir un hombre excepcional, de singulares virtudes y extraordinario talento. Un revolucionario ejemplar que dedicó por entero su vida a la causa de los humildes, maestro y conductor de comunistas por más de medio siglo, combatiente indoblegable que durante casi tres décadas dirigió el primer partido marxista-leninista cubano”.

58 años de ejemplar vida comunista le valieron a Blas Roca Calderío para recibir post- mórtem el título de patriota insigne de Manzanillo, mérito refrendado por la Revolución.

Valia Marquínez Sam

Periodista del Canal Golfovisión, Manzanillo, Granma.

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