Santiago de Cuba, en marcha con Fidel

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Por Martha Cabrales Arias

 

Santiago de Cuba, 3 dic (PL) Muchos retornaron a sus casas entre adoloridos y satisfechos por haber estado junto a Fidel en su último recorrido por esta ciudad, tan entrañable para él por complicidades desde la infancia hasta sus luchas revolucionarias.

Consecuente con su filosofía y práctica de vida, esta travesía postrera tocó puntos significativos de la geografía urbana y permitió a miles, desde los barrios más populosos, estar cerca del líder, a quien seguirán acompañando esta noche en multitudinaria concentración en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo.

De momento, las cenizas descansan en ese patriótico enclave donde la figura ecuestre de Titán de Bronce y los enormes machetes alzados al cielo hablan de la firmeza de principios y de la voluntad emancipadora de los cubanos, magistralmente resumida en Fidel.

A partir de las 19:00 hora local, un mar de pueblo inundará esa explanada y junto al presidente Raúl Castro protagonizará el masivo acto para despedir al Comandante en Jefe, acompañados por mandatarios y personalidades de varios países, algunos de los cuales ya están en la urbe.

Hogar adentro, la conmoción por la partida física está latente y muestra de ellos es el mensaje enviado por el doctor Rider Palermo Lobaina, reconocido urólogo santiaguero que agradece a la Revolución su formación profesional tras salir de humilde cuna en la ciudad de Baracoa, en el extremo oriental del país.

En sus palabras, el galeno desgrana vivencias de más de 65 años compartiendo las enseñanzas humanistas del adalid, principalmente en el ejercicio de la medicina.

En el céntrico parque Céspedes, al detenerse la luctuosa caravana se escucharon fragmentos del discurso pronunciado por el triunfante Jefe del Ejército Rebelde y del Movimiento 26 de Julio desde los balcones del Ayuntamiento Municipal, para anunciar la victoria sobre las tropas de Fulgencio Batista.

Muy cerca de la posta tres del antiguo Cuartel Moncada, actual Ciudad Escolar 26 de Julio, el paso de la caravana fue un homenaje a los caídos durante el asalto a la que fuera segunda fortaleza militar de la nación, en esa fecha de 1953 y bajo las órdenes del novel abogado.

Aunque no amaina la tristeza y continúan derramándose lágrimas en la ciudad, sus gentes ya se mueven hacia la cita histórica convenida esta noche para decirle a Fidel que junto a él, como entonces, la suerte está echada.

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