Fidel y Maceo y las enseñanzas de la historia

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El 8 de diciembre de 2007, en una de sus extraordinarias “Reflexiones”, Fidel escribía, refiriéndose a la fecha del 7 de diciembre y a la figura inmortal de Antonio Maceo:”Estoy en deuda con él. Ayer se cumplió otro aniversario de su muerte física”.

Hoy cuando apenas nos separan unas horas del momento glorioso y triste en que nuestro “Eterno Comandante en Jefe” fue depositado en el cementerio de Santa Ifigenia, junto a Martí, Céspedes y los héroes y mártires de nuestras luchas por la independencia y la justicia social, la palabra empeñada por Fidel es asumida por un pueblo agradecido que ha jurado ser no sólo como él sino él mismo, en pensamiento y acción. Cobra un particular relevancia.

Porque no sólo estamos en deuda con Maceo sino con el propio Fidel.

Cómo nuestros niños y nuestros nietos recordaran a Fidel, si no habrá bustos, monumentos, calles o plazas que tengan su imagen y lleven su nombre.

Dónde atrapar sus gestos y su voz.

Dónde verlo caminar con aquellos pasos desmesurados como si fuera andando hacia el futuro.

Cómo asumir que está entre nosotros y somos nosotros mismos.

Sólo la historia esa sustancia que eterniza, juzga, eleva, y siembra, en la memoria de los hombres y de los pueblos, sus más preciados símbolos y valores será la tierra fértil donde crecerá la semilla se hará flor y fruto, para todos y para todos los tiempos.

Debemos entonces fijar que nuestro compromiso mayor está en la historia. Allí estará su pensamiento, su obra, sus ideales más caros, y será quien nos lo devuelva día a día, siempre joven, combatiente, heroico, entablar combates y salir siempre victorioso en su condición de Comandante invicto.

Estamos entonces obligados a preservar su memoria histórica. Estudiar, conceptualizar, y sistematizar su pensamiento. Dimensionar y contextualizar su obra, para que nadie olvide que en cada piedra de esta revolución está el pensamiento y la ejecutoria de Fidel.

Es preciso que no se confunda el discurso emotivo, conmemorativo, que es necesario, que inflama y fija, que tiene su momento y su lugar, con el estudio y socialización de su pensamiento y de su obra.

Las presentes y futuras generaciones deben conocer más a Fidel que nosotros mismo, y de eso somos nosotros los responsables, porque debemos poner en sus manos las esencias de sus ideas, de su ideología, de sus proyectos de presente y futuro, las enseñanzas de su ejemplo. Los valores de su legado para los cubanos y para el mundo.

Por eso cuando Fidel afirmaba que estaba en deuda con Maceo, se estaba refiriendo a la necesidad de estudiar, profundizar, divulgar más su vida y la inmensidad de su ejemplo.

En un inédito y fabuloso diálogo dos gigantes de la historia americana, se encuentran, un día de marzo, en la Plaza santiaguera colmada de símbolos, de machetes, y de un pueblo emocionado y comprometido:

Fidel mirando hacia la estatua ecuestre del Titán expresó:” Antonio Maceo, aquella, tu inolvidable gloriosa e insuperable protesta (…), esa misma protesta es lo que hoy tiene lugar aquí, bajo estos aceros que simbolizan tus invencibles machetes!”

“Porque al igual que tú dijiste que jamás habría paz con España, que jamás tus armas se rendirían, aquí decimos nosotros que jamás habrá paz con el imperio sin plena soberanía e independencia de nuestra patria: que jamás habrá paz con el imperio sin plena vigencia de la Revolución y el socialismo; que jamás nos someteremos a ningún hegemonismo (…); que no nos importan aquellos que por el camino abandonaron las banderas (…); que nosotros pertenecemos, Antonio Maceo, a tu estirpe, a tu sangre, a tu coraje, a tus ideas”

¡Gloria eterna a Antonio Maceo y a su indiscutido discípulo Fidel Castro Ruz!

Por: Sergio Garcés Quintana y Marisela Presa

CNC TV Granma

Equipo de reporteros de la CNC Televisión Granma. Trabajamos para nuestra programación habitual y también para la versiones digitales de nuestro medio.

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