Tradición culinaria en esquina bayamesa

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Foto tomada de www.crisol.cult.cu

Las granjerías son unas de las tradiciones culinarias que datan de más de un siglo en Bayamo, capital de Granma. Se pueden adquirir en la esquina de la Plaza de la Revolución, hechas por Eliberto Tomás Miniet Zamora, Tomasito, y su familia, exponentes de una de las tradiciones más autóctonas y añejas de la región.

Las granjerías son dulces u otros alimentos ligeros que se preparan con productos naturales. Entre ellos está la yuca agria, la maicena, la miel de abejas, la hoja de pimienta, el coco rayado y el azúcar crudo.

Hace un siglo se expendían en los alrededores de la Plaza Isabel II —hoy de la Plaza de la Revolución— en improvisados kioscos de guano y yagua, o a mesa sin techo, embadurnada y brillosa de manteca, en las fiestas de Todos los Santos, Pascuas, Navidad y sobre todo en la Fiesta de Reyes, en las que los olores del puerco asado—con casabe— inundaba el ambiente y atraía a religiosos y ateos por igual, ¡Eran otros tiempos!

Tomasito, o Miniet, es como una leyenda culinaria, digno de un lugar en la historia del territorio: él hace las rosquitas de a ocho totalmente a mano. Una delicia gastronómica que combina el crujir de la cocción de la masa con el ligero sabor picante y el color llamativo que le da el achote.

Foto tomada de www.crisol.cult.cu

Aunque es un secreto familiar, no son productos que se puedan hace a escala industrial, al menos por ahora, por el tipo de materia prima y de elaboración que requieren, aunque quizá esta fuera una empresa digna de animar una inversión local.

Por el sostenimiento de esta tradición culinaria en Bayamo, Eliberto Tomás Miniet fue merecedor del Primer Premio A lo cubano que otorga la Asociación Culinaria de Cuba en Granma, en el 2012.

Confiesa Miniet que hoy los dulces tienen el viso de la modernidad. Se le adicionan las esencias saborizantes industriales, sin dejar de emplear la vainilla, el ajonjolí, la bija y el achote para dar color, azúcar blanca, huevo y la imprescindible miel de abeja.

Tomasito hace gala de su condición de maestro dulcero especializado en granjerías, con orgullo representa a Bayamo en otras ciudades del país cuandoes necesario. Ha recibido distinciones y homenajes en varios lugares del mundo por el sostenimiento de esta tradición.

Desde su esquina, sigue cosechado una centenaria tradición, con la esperanza de mejores tiempos para que esta cale más profunda en el gusto popular y no se pierda, por eso pone empeño al hacer los raros dulces de almidón de yuca que se venden en la Ciudad Monumento.

Diana Iglesias

Licenciada en Psicología, Universidad de Oriente 1998. Escritora de programas dramatizados históricos para la radio. Periodista en la redacción de la Oficina Cultural Ventana Sur. Colabora con las páginas web de La Demajagua, Crisol, AHS, CNC TV , ACN. Realizadora audiovisual, documentalista. Promotora cultural.

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