El Carnaval de Bayamo,¿fiesta sin tradición?

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Foto: Luis Carlos Palacios Leyva

Teniendo a España como metrópoli durante siglos, es de suponer que las villas fundadas en el archipiélago cubano tuvieran en el origen de sus fiestas un fuerte componente religioso. Así surgieron las Fiestas de los Santos Reyes Magos que en Bayamo perduraron como tradición por muchos años y fueron más acogidas y esperadas que los propios Carnavales o fiestas populares.

Los carnavales se han conocido en Cuba con diferentes nombres carnestolendas, mascaretas, antruejo, celebradas por el día de los santos y ya en 1585 se celebraron en la Habana, nada parecidas a las fiestas actuales.

El Carnaval de Bayamo  casi siempre se ha desarrollado en torno a una fecha, la del seis de agosto, día de San Salvador, patrón de la ciudad, tal y como ocurre en Santiago de Cuba  en julio, día de Santiago Apóstol y en Camagüey, en junio, festejo de San Juan.

Según cuenta la historia, los primeros carnavales cubanos se celebraron a finales del siglo XIX, en La Habana, febrero de 1895, día en que los amos de esclavos dejaban a estos celebrar, salir por las calles, tocando música y bailando detrás de los músicos….Es a finales del siglo XX que comienzan a efectuarse estas celebraciones como fiestas populares o carnavales.

Y tal como las sociedades y la propia vida evolucionan, también estas festividades se transformaron no exactamente para mejorar en todos los sentidos, si se tiene en cuenta que un festejo popular implica mantener las tradiciones sin que por ello se lastre el divertimento de la cerveza fría y los  bailables con las mejores orquestas.

Para ser justa, reconozco que los vestuarios de carrozas y comparsas mejoraron respecto a otros años, hay mucho  más  colorido y mejor confección, en tanto la gala inaugural reunió importantes artistas sobre todo locales, en un bonito espectáculo

Sin embargo, de estas fiestas que comenzaron a celebrarse en Bayamo desde 1962, desaparecieron por diversas causas la elección de la Reina y sus damas y luego de la Estrella y sus luceros, que lejos de parecerme una costumbre burguesa, pudiera mantenerse como una bonita tradición en una ciudad que se enorgullece en Cuba por sus lindas mujeres.

Existían en esos días  no tan lejanos como algunos piensan,ofertas  muy variadas de platos de la cocina española, china y cubana como muestra de la fusión de diversas raíces y costumbres alimentarias en la conformación de la identidad cubana.

Eran motivo de atracción los juegos populares como el palo y el puerco encebado, el comelón del cake, disfraces y máscaras, dulces y platos típicos, longaniza con casabe y tasajo con boniato, sin faltar la empanadilla de maíz y yuca y la fritura de bacalao, que si bien hoy no aparece, pudiera sustituirse con otro tipo de pescado.

Ninguna de estas delicias las conoce la joven generación  de bayameses que ni imagina el deleite del que fue tan famoso ponche bayamés, presente en todas las fiestas y el exquisito pan de maíz con coco rallado.

Ni hablar aquí, de los exhorbitantes precios de las ofertas comestibles, aunque subir cada vez más ya se va convirtiendo en una funesta tradición que nada tiene que ver con las que es necesario preservar del olvido.

Alguien pudiera decirme que “fiesta es fiesta”, pero fiesta sin tradición en una ciudad como Bayamo, lacera de hecho no solo nuestro presente, sino que empeña y a un alto costo, el futuro de la ciudad.

Gloria Guerrero Pereda

Realizadora y periodista de CNC TV Granma. Premio provincial por la Obra de la Vida Rubén Castillo Ramos.

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