Fidel y los jóvenes manzanilleros

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Lisbeth dice que lo que sintió al momento de ver a Fidel fue algo inexplicable. / Foto: Eliexer Peláez Pacheco

Lisbeth Suástegui Guisado, Ethel Quesada Escalona y Maydolis Bring Martínez, son tres jóvenes manzanilleras que tuvieron el orgullo de conocer físicamente al comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Lisbeth y Ethel estuvieron en el mismo escenario junto a Fidel aquel 28 de marzo de 2002 cuando en su última visita a Manzanillo inaugurara la academia de artes plásticas Carlos Enríquez.

Lisbeth vive frente a esta institución, que es hoy el Preuniversitario Micaela Riera Oquendo, ella fue escogida junto a un grupo de vecinos del lugar para participar en ese histórico momento del recibimiento en las afueras del centro.

Lo que sentí en ese momento fue algo inexplicable, dice esta muchacha de 27 años quien es la secretaria general del comité de base de la UJC en la sede de la asamblea municipal del Poder Popular.

Lisbeth agrega que no crucé palabras con él, pero pude llegar a tenerlo cerca, pude concoerlo, uno se imagina a una persona de una manera y al verlo frente a ti te impacta.

Llegar a conocer físicamente a nuestro comandante fue algo significativo para mi, era un hombre enérgico, muy fuerte, verlo tan alto, sus botas, aquel uniforme verde olivo que usaba en ese momento, para mí fue impresionante.

Ese es un momento único en la vida, dice la joven, se te salen las lágrimas lloras de emoción, te alegras, no sabes en ese momento que hacer, como reaccionar .

Mira al horizonte y me dice que ese tiempo lo revivo en ocasiones como si estuviera sucediendo ahora mismo. Recuerdo que lo primero que hace al bajarse de su auto es saludar al pueblo que estaba allí reunido, que quería verlo de cerca. Levantó el brazo como siempre hacía en las tribunas para hacer su gesto de saludo al pueblo, asimismo hizo en ese momento. Cuando saludó a las personas, él no entra inmediatamente a la escuela, sino que estuvo saludando un rato, compartió con los que estaban allí que lo recibieron, los estudiantes, los niños ,abrazando y saludando a todo el mundo, como era él siempre que estuvo alrededor de los niños, de los jóvenes, una persona muy cariñosa carismática. Y cuando él entra todo el mundo se quedó impactado al verlo.

Mi compromiso como joven y cubana es seguir adelante con sus ideales, con su ejemplo, y mantener la confianza de que todo seguirá como él quería que todos los cubanos fuéramos unidos, decididos, que lucháramos por nuestra Patria, porque ese es el ejemplo que nos dejó a todos, estar unidos y luchar por nuestros ideales, por nuestros principios.

Dice Ethel que para ella conocer a Fidel fue algo impresionante. / Foto: Eliexer Peláez Pacheco

Ethel formaba parte del auditorio que esperaba adentro del centro. Como militante de la Unión de jóvenes Comunistas (UJC) fue escogida por la escuela secundaria básica Carlos Coello, donde estudiaba en aquel momento.

Fue algo impresionante, pues desde que Fidel llegó todos nos emocionamos, verlo entrar, ver su tamaño, te impactaba. Solo verlo en su caminar, con su paso firme, te impresionaba, no era nada parecido como verlo por la televisión, su piel, su figura, fue algo grande para mi.

Yo escuchaba su discurso, dice esta joven quien es hoy funcionaria de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Manzanillo, pero para mi lo más importante en aquel momento era poder verlo físicamente. Sólo su presencia cautivaba, no recuerdo sus palabras, para mi verlo fue suficiente.

Yo estaba sentada como parte del público, estaba aproximadamente a dos metros del pasillo por donde lo vimos entrar, era a mi derecha, desde que entró todos nos pusimos de pie y fue algo tan maravillo que nada alrededor existía para mi, solo Fidel. Su presencia fue como que irradió el lugar en aquel espacio impresionante, esa calma, esa seguridad me hizo sentir privilegiada de ser unas pocas personas de tener a Fidel muy cerca.

Verlo inspiró sentirme más segura de ser una militante de la UJC, de llevar un carné y de seguir adelante las ideas de él hasta ahora y por siempre.

La última de ellas Maydolis Bring Martínez, hoy jefa de la unidad de los trabajadores sociales en Manzanillo, tuvo el honor de tener cerca a Fidel en el Instituto preuniversitario vocacional Vladimir Ilich Lennin cuando acogía a los trabajadores sociales de todo el país que participaban en la misión Combustible de la revolución energética.

Compartió sobre la marcha del programa y el impacto que tenía la misión que ellos estaban cumpliendo en la capital del país.

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Eliexer Peláez Pacheco

Periodista del Telecentro Golfovisión, en Manzanillo. Colaborador del sitio web www.cnctv.icrt.cu.

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