El ejemplo de Céspedes y su impronta en La Demajagua

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Foto: Rafael Martínez Arias.

Este es uno de los sitios históricos de obligada visita para los cubanos.  Aquí nacieron nuestras raíces. Trescientos setenta y seis años de coloniaje no podían hacer otra cosa que desembocar en el 10 de Octubre de 1868.

El lugar está ubicado a 13 km de la ciudad de Manzanillo, en la provincia de Granma, en la carretera que conduce a los municipios costeros.

Fue en este mismo escenario donde Carlos Manuel de Céspedes inició las Guerras de Independencia de Cuba contra España.

Los hechos históricos demostraron que aquella decisión era necesaria, que aquella resolución iba a prender precisamente la chispa de una heroica guerra que inició sin recursos de ninguna clase, por un pueblo prácticamente desarmado.

Fue la decisión de Céspedes de alzarse en armas la que determinó las palabras del Apóstol…Céspedes es como el volcán, que viene, tremendo e imperfecto, de las entrañas de la tierra; desafía con autoridad como de rey; y con fuerza como de la luz.

Declarado Monumento Nacional el 6 de junio de 1978, aquí se conserva una colección de importantes bienes del legendario ingenio.  Distingue la Campana original, ruinas de la máquina de vapor con que trabajó esta fábrica entrelazadas por un Jagüey que nació en el propio lugar que antes fue la casa de máquinas de esta industria.

Una colección de cerámica fue encontrada en el lugar en el año 1968 por un grupo de arqueólogos.

Aparecieron grilletes, cadenas, y se muestran armas mambisas utilizadas durante la lucha por la independencia.

 

El 17 de Octubre de 1868, las partes fundamentales de la finca: el ingenio, la hacienda y el barracón, fueron destruidos producto de la represalia del gobierno español. El ingenio, de hecho, fue convertido ese día en la primera propiedad cubana destruida durante la Guerra Grande.

La Demajagua significa, sencillamente, el comienzo de la Revolución en Cuba.  Carlos Manuel de Céspedes simbolizó el espíritu de los cubanos de aquella época, la dignidad y la rebeldía de un pueblo heterogéneo todavía que comenzaba a nacer en la historia.

A 149 años de aquel suceso conviene no olvidar ejemplos como el del patricio bayamés.

 

 

 

Lizet Márquez Gómez

Máster en Ciencias de la Comunicación. Licenciada en Periodismo (1994), Universidad de Oriente, Cuba. Trabaja como corresponsal en la provincia de Granma del Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

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