Lo primero que debe hacerse es preguntar a la persona si necesita ayuda

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Foto: Ariadna Morales

por Ariadna Morales

Uno de los términos más frecuentes cuando de incluir socialmente a las personas con diversidad funcional se habla, es el de formar una adecuada cultura de la discapacidad.

Entiéndase buscar la forma de convivir con individuos que presentan deficiencia visual, auditiva, físico motora o intelectual. En nuestro país se dan a diario pasos en pos de la inserción de estos sujetos, pues cuba es signataria de las leyes internacionales que promueven el respeto a la diferencia funcional.

Pero aun así, existen quienes por indolencia o falta de previsión dejan una puerta o una reja abiertas hacia la calle o un registro destapado.
Otros, tratan de ayudar a un ciego a pasar la calle en un acto de profunda buena voluntad , o alguien que transita en una silla de ruedas y lo que pasa es lo contrario , pues el discapacitado sufre más con el auxilio que sin él.

Y es que en la vida, todos planificamos todo, pero nunca concebimos una discapacidad aunque sea temporal, por asuntos de salud, o a futuro, por la vejez.

Sucede que por años hemos entendido a la discapacidad como una limitación y no como una condición de vida que se alimenta principalmente de la discriminación, ignorancia e indiferencia, elementos que representan nuestras verdaderas limitaciones, para entendernos, para conciliar y aceptar al que creemos es diferente.

Muchas de las personas que vemos en una silla de ruedas , andando en muletas , detrás de un bastón de ciego o comunicándose por señas , son madres o padres de familia , tuvieron primero acceso al estudio y luego, en dependencia de su preparación, al trabajo remunerado.
Otros son aficionados a la música, la literatura, el teatro, o son verdaderas glorias del deporte, y tienen el valor de crecerse a diario para lograr lo que se propusieron.

Desde lo cotidiano, a través de organizaciones sociales como la ACLIFIM, la ANCI y la ANSOC, hacen frente a una serie de factores sociales que los ponen al margen de una participación plena y efectiva en la sociedad de la cual forman parte, y con su presencia activa dejan de ser considerados como enfermos, minusválidos o incapaces, en el mejor de los casos.

La sociedad, en general, no ha sido correctamente preparada para brindar los apoyos suficientes a las personas con discapacidad, mediante elementos adecuados que las incluyan.

La discapacidad implica un reto como sociedad hacia el cambio de esquemas que hemos establecido a lo largo del tiempo, sin embargo, su visualización y reconocimiento nos abre la posibilidad de construir esquemas más justos, tolerantes y sensibles a la práctica de lo diverso.

Establecer una cultura de la discapacidad, es cambiar el precepto de rehabilitación y especialización, y promover el de participación ciudadana activa a favor de las personas con otras capacidades, donde sean ellos quienes se representen en todo momento.

CNC TV Granma

Equipo de reporteros de la CNC Televisión Granma. Trabajamos para nuestra programación habitual y también para la versiones digitales de nuestro medio.

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