Toca a todos velar por la salud colectiva

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Tomada de Internet.

Dada  sus características geográficas y climatológicas, Cuba ha sido blanco directo de enfermedades como el dengue, el zika, el chikunguya, y otras transmitidas por mosquitos del género aedes.

Las altas temperaturas, la ocurrencia frecuente de precipitaciones en determinadas épocas del año, unido a otros factores y características del área caribeña, convierten al país en diana de estas y otros padecimientos, que no están asociadas a ese vector, como conjuntivitis, enfermedades diarreicas agudas y catarros virales.

Por fortuna, la efectividad del bien estructurado y reconocido a nivel internacional, sistema cubano de salud, ha sabido dar respuesta oportuna a la presencia en la Isla de cada uno de estos brotes y garantizar el bienestar de la población.

Tal vez amparadas por la seguridad que ofrece,  en materia de salud, el Estado cubano, muchas personas se despreocupan de la situación epidemiológica existente y descuidan las medidas higiénicas indicadas para evitar enfermedades; una actitud totalmente irresponsable porque el hecho de que se nos garantice atención médica gratuita no significa que tenemos el derecho de ir por la vida sin medir consecuencias y poniendo en riesgo la salud colectiva.

Las enfermedades pueden afectar a cualquiera, y por tanto es una tarea de todos velar por la higiene.

De la necesidad de cooperar entre todos para evitarlas,  mucho se ha hablado en los diferentes medios de comunicación y a través de espacios públicos como las audiencias sanitarias,  pero aún afloran negligencias ciudadanas.  

El  estancamiento de agua en varios sitios a la intemperie,  el enyerbamiento y la acumulación de desechos sólidos en  los patios familiares, son algunos de los ejemplos que evidencian la falta de percepción del riesgo de no pocas personas.

Es cierto que las autoridades sanitarias y de vigilancia antivectorial ejecutan el trabajo de control con sistematicidad, sin embargo la población no está cumpliendo en el día a día con su  función en el espacio familiar, y esta es una batalla de todos y por el bien de todos.

En tanto la sociedad completa no asuma una conducta  responsable,  y se preocupe y ocupe por el cumplimiento de todas las medidas higiénicas orientadas para cada contingencia, estaremos más propensos al riesgo de enfermarnos.

Por tanto urge, insisto, empoderar la disciplina ciudadana. Es mejor prevenir, que tener que lamentar.

Darelia Díaz Borrero

Darelia Díaz Borrero

Licenciada en Periodismo Darelia Díaz Borrero, egresada de la Universidad Oscar Lucero Moya, de Holguín, en el 2012. Trabajó como redactora reportera de prensa en la Agencia de Información Nacional (AIN) entre 2012 y 2015, cuando comienza a laborar en la televisora CNC, de la provincia de Granma. Sus trabajos han sido replicados en disímiles medios provinciales y nacionales de prensa. Actualmente colabora con el periódico Granma.

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