Por el arte del comer

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Foto tomad de Internet.

La gastronomía cubana es rica, variada y sabrosa. Su origen surge de la fusión de la cocina española, africana y nativa. De ahí su gran diversidad de platos y productos utilizados. A ella se unen algo muy esenciales para que todos podamos disfrutarla a plenitud, que son, los servicios. Si estos son excelentes entonces nos sentimos bien en cada lugar que decidamos consumir de nuestra cultura cubana.

Este domingo se celebró en nuestro país el día del trabajador del comercio, la gastronomía y los servicios en homenaje a Fernando Chenard Piña, obrero de esta rama caído en el asalto al cuartel Moncada y nacido el 4 de febrero de 1919.

Su ejemplo debe ser el compromiso diario de los obreros de este sector en Manzanillo quienes tienen gran responsabilidad por el desarrollo de la isla por la que Cherand entregó la vida. Superar las limitaciones y aumentar la calidad de los servicios es hoy premisa constante de estos obreros que se entregan en cada jornada por satisfacer el pueblo.

Nuestros gastronómicos deben tomar las críticas y los señalamientos que se les hacen, como motor impulsor para superar los escollos de la carencia de materiales, debido al bloqueo económico impuesto a Cuba por el gobierno de los Estados Unidos.

Causa que no debe ser motivo para que en muchas ocasiones existan violaciones, maltratos a los clientes y ausencia de ofertas  gastronómicas en lugares donde se puede hacer más por la gestión de quienes dirigen las cafeterías y centros destinados para que la población pueda acceder a los alimentos.

En la actualidad los nuevos caminos que encauzan la gastronomía del país, con la apertura de cooperativas no agropecuarias, manifiestan que los saberes transmitidos de generación en generación pueden perfectamente unirse a las formas más contemporáneas de cocinar en restaurantes y paladares. No sólo se trata de elaborar alimentos, es necesario incorporar esas técnicas, que sin ser novedosas, se han perdido.

Los granmenses somos privilegiados en contar con una gastronomía reconocida por los visitantes de nuestro país. Los hombres y mujeres de este sector en Manzanillo, salvo algunas excepciones,  dan lo mejor de sí en cada jornada para sentir la satisfacción de luchar por elevar los niveles de satisfacción de los clientes.

Aquí hay que reconocer que los gastronómicos por encima de todo defienden nuestra cocina, y en ese reto se enfrascan todos, tanto en el sector estatal como en las nuevas formas de gestión.  También velan el cuidado en el tema de la inocuidad de los alimentos, porque al decir del reconocido chef cubano Luis Batle “lo más sagrado que puede tener un ser humano es el arte de comer”.

Eliexer Peláez Pacheco

Periodista del Telecentro Golfovisión, en Manzanillo. Colaborador del sitio web www.cnctv.icrt.cu.

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