Uno es tan grande como sus sueños (+audio)

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Carlos Acosta, emblemático bailarín de la escuela cubana de Ballet, quien tiene como mérito imponerse por su talento y fisonomía en la meca del ballet mundial, ahora en su carrera como director recoge alabanzas con la creación de la compañía Acosta Danza

En todo el mundo se vislumbran sus dotes, pero ahora en lo que él ha llamado la segunda parte de su vida se propone trabajar junto a los más jóvenes y ayudarlos a encaminar sus nortes. 

De igual manera su historia de vida no deja de ser una motivación para ellos. Acosta es consciente de tal merecida fama y al preguntarle. 

¿Qué le gustaría decirles a esos niños, adolescentes que aún no encuentran su guía, responde sin preámbulos?

– “Que sigan soñando, que no es tiempo perdido, que trabajen para lograr esos sueños, que nada es accidental, que todo en la vida se puede, con el sacrificio, con el tesón, que esto es una carrera de mucha abnegación, que nosotros somos personas y bailar es nuestro estilo de vida, no solamente algo que se hace ocasionalmente. Una vez que tu encuentras parte de ese mundo es para siempre.

Es curioso porque yo tuve un encuentro con los niños de la Escuela Vocacional de Arte Manuel Muñoz Cedeño (EVA) y les decía eso y ellos me miraban con los ojos llenos de sueños y muchos se preguntaban ¿Cómo es que alguien como yo que vengo de los orígenes pobres pude llegar adonde he llegado? Y es lo que les digo, nada es accidental, pero todo en la vida se puede, uno es tan grande como sus sueños y cuanto trabaja para lograrlo”.

¿Cómo fue para Acosta ganarse su lugar, primero en la escuela de ballet y luego en su mundo?

– “Como todos saben a mí no me gustaba el ballet, eso fue una carrera impuesta por mi padre, básicamente yo pasé toda la vida tratando de vivir los sueños de él, pero el destino sabe más y al final tuve talento, siempre lo tuve y se me hizo fácil captar movimientos. Yo bailaba de todo en mi localidad, y al aplicarlo al ballet pues también se me hizo fácil. Igualmente tuve la ventaja de tener buenos profesores.

 Por suerte vivir en un país que me dio la oportunidad de estudiar gratuitamente una carrera que en cualquier otro lugar del mundo hubiera costado mucho. Al igual el talento y el empeño individual contaron. Y bueno al final una cosa dio paso a otra, empecé a ganar competencias, se fijaron en mí, gané los contratos y así pude realizar una carrera que es bastante importante.

Ahora en esta segunda mitad de mi vida me voy a dedicar a compartir todas mis energías con mi país.

Tras la fundación de la compañía en su país Cuba, ya se vislumbran sus metas y obtiene galardones, que llegan junto a las alabanzas de quienes siempre estuvieron orgullosos de él, su criollo público.  

 

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