Carnaval Bayamo, historia y tradiciones olvidadas

Comparte
Foto: Luis Carlos Palacios Leyva

Año tras año, los que nos aferramos a las tradiciones de una ciudad como Bayamo, repetimos –aseguro que sin cansancio- que las Fiestas Populares, llámese Carnaval o cualquier otro nombre-, debería ser por derecho propio, heredado y sin discusión un festejo de tradiciones, donde las nuevas generaciones de bayameses además de divertirse, disfruten de un jolgorio que tiene raíces en nuestra identidad.

La historia no siempre es coherente ni los acontecimientos ocurren de la misma forma, incluso dentro del mismo país. Eso, lejos de ser un defecto, es toda una fuente de diversidad. No es lo mismo el Carnaval de la Habana al de Santiago de Cuba, o al de Camagüey o al de Bayamo, no todos tuvieron el mismo origen y es precisamente eso, lo que nos hace iguales y diferentes.

Archivos  de algunas fuentes bibliográficas cuentan de la primera vez que en Cuba se escuchó el sonido de tambores. Corría quizás un día impreciso del siglo 16 en que esclavos y sus descendientes habían sido autorizados por los amos a reunirse para celebrar a su modo, su cultura y religión.

Aunque el mestizaje del negro y el blanco comenzó en 1550 con la llegada a la isla de las primeras esclavas africanas, ambas culturas se mantuvieron hasta cierto punto independientes no solo porque los esclavos no tenían acceso a las tradiciones culturales de sus amos, sino porque estos últimos calificaban la cultura africana como primitiva y bárbara.

Sin embargo a paso lento, pero seguro, se produjo la fusión de estas y otras culturas que se incorporaron a través del tiempo y formaron el colorido y único abanico de la cultura cubana, donde se mezclan ritos, religiones, costumbres, música y modos de hacer.

Los carnavales se han conocido en Cuba con diferentes nombres: carnestolendas, mascaretas, antruejo, celebradas por el día de los santos . Así  los primeros carnavales cubanos se celebraron a finales del siglo XIX, en La Habana, febrero de 1895, día en que los amos de esclavos dejaron a estos celebrar, salir por las calles, tocando música y bailando detrás de los músicos. Es a finales del siglo XX que comienzan a efectuarse estas celebraciones como fiestas populares o carnavales.

En Bayamo la historia fue diferente, al ser una de las villas fundada por los españoles en el archipiélago cubano, el origen de sus fiestas tuvo un fuerte componente religioso y surgen las Fiestas de los Santos Reyes Magos que perduraron como tradición por muchos años y fueron  más acogidas y esperadas que los propios Carnavales o Fiestas Populares.

No es hasta 1962 que se celebra en Bayamo el primer festejo de Carnaval en torno al seis de agosto, día de San Salvador, patrón de la ciudad, un santo importado a la localidad no se sabe si desde Santo Domingo, México o Italia, en 1730, más de dos siglos después de la fundación de la villa, única que en aquel entonces no fue bautizada con un nombre religioso, sino con el que le nombró el adelantado Diego Velázquez feliz de haber “SALVADO” a los españoles del valiente aborígen quisquellano Hatuey.

En los primeros años de la celebración de nuestro Carnaval, se mantuvieron casi intactas muchas tradiciones, empeño digno de elogio para los organizadores de aquellos festejos populares que mantuvieron la realización de juegos populares y el expendio de  dulces y platos típicos, longaniza con casabe y tasajo con boniato, sin faltar la empanadilla de maíz y yuca y la fritura de bacalao, que si bien hoy no aparece, pudiera sustituirse con otro tipo de pescado.

Muchos recuerdan aún  el famoso ponche bayamés y el exquisito pan de maiz con coco rayado,asi como ofertas  muy variadas de platos de la cocina española, china y cubana como muestra de la fusión de diversas raíces y costumbres alimentarias en la conformación de la identidad cubana.

Este 2018 ya se han anunciado las principales ofertas en unas 12 áreas, donde actuarán orquestas, agrupaciones de pequeño formato, tanto granmenses como de otras provincias del país y actuación de humoristas en un Carnaval que se extenderá del primero al 5 de agosto.

Las áreas y kioskos para el expendio de bebidas y alimentos están listas, comparsas,  paseos y carrozas lucen ya sus mejores galas, pero las tradiciones de una ciudad como Bayamo, han vuelto a quedar en el olvido , empeñando nuevamente y a un alto costo, el futuro de la ciudad.

 

 

 

 

Gloria Guerrero Pereda

Realizadora y periodista de CNC TV Granma. Premio provincial por la Obra de la Vida Rubén Castillo Ramos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *