El centro de retinosis pigmentaria de Bayamo. 27 años prestando servicios con calidad.

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El buen trato, la calidad y eficiencia  en el tratamiento,   caracterizan  al colectivo de trabajadores del  Centro de Retinosis Pigmentaria de Bayamo, inaugurado el 2 de noviembre de 1991,  por el eminente científico  Orfilio Peláez.

Fue el primero de su tipo que abrió sus puertas en el país, tras una investigación realizada  en el municipio de Río Cauto, que arrojó que familias completas  padecían de retinosis pigmentaria, enfermedad  ocular de carácter degenerativo y hereditaria que produce una grave disminución de la capacidad visual, y que en muchos casos conduce a la ceguera.

En los primeros años  el centro realizó jornadas intensas  para la determinación de  la enfermedad, acometer la vigilancia epidemiológica, identificar los grupos de riesgo y efectuar la atención médica continuada al paciente.

En el último decenio,  cada año  se detectan de tres a cuatro nuevos casos, y aunque no existen notables aumentos en la cifra de diagnosticados, su colectivo mantiene  una vigilancia constante  ante  cualquier anomalía ocular.

La licenciada en enfermería, Griselda Garlobo García, directora del centro, dio a conocer que  la unidad acoge cada año a más de tres mil pacientes de ocho municipios de la provincia cubana de Granma, con afecciones  oculares  como cataratas, miopía y glaucoma

Dijo que  cada 15 días ingresan 12 personas  que residen en zonas alejadas a la ciudad de Bayamo para la realización del diagnóstico y tratamiento de  Retinosis Pigmentaria  y otras patologías de la retina y el nervio óptico.

También los 37 trabajadores del centro realizan charlas educativas para orientar a la  población  acerca de las enfermedades  oftalmológicas.

El centro  cuenta con un grupo multidisciplinario de especialistas, y dispone de salas para el tratamiento con  diferentes terapias entre ellas el  ozono.

También de   refracción y  Electroretinograma, este último permite explorar la función de la retina cuando hay mucha luz o cuando hay poca luz.

Eliza Aguilar Corrales , quien recibe los servicios de salud en la Clínica de Retinosis Pigmentaria de Bayamo, resaltó el buen trato del personal, el cuidado de los equipos, la mayoría con varios años de explotación, sin embargo están funcionando.

Eliza Aguilar Corrales, paciente. / Caridad Rosales.

Dijo sentirse agradecida, porque gracias a la existencia del Sistema Nacional de Salud con servicios gratuitos y cobertura para toda la población, padecer la enfermedad conocida como Retinosis Pigmentaria, hoy  no es sinónimo como antes de quedar ciego.

 

Caridad Rosales Aguilera

Periodista y directora de programas radiales en CMKX Radio Bayamo.

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