La Revolución se inflama en el calor de la Demajagua, donde nació el primer día de la libertad

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Los cubanos abrazamos este 10 de Octubre con la dignidad de un pueblo victorioso, fiel a sus principios, sus ideales, su historia y sus héroes.

Cuando un pueblo se lanza a la Revolución no cesa jamás hasta coronarla, así lo refrendaba Carlos Manuel de Céspedes en Camagüey en febrero de 1870: “Nosotros triunfaremos, porque cuando un pueblo se coloca formidablemente amenazador para reclamar sus derechos, siempre ha vencido.

Más la sangre inflamada de los criollos, no dejaba espacio a tal humillación, y así hablaba el Manifiesto leído por Céspedes aquella madrugada en La Demajagua: ” La isla de Cuba no puede estar privada de los derechos que gozan otros pueblos, y no puede consentir que se diga que no sabe más que sufrir. A los demás pueblos civilizados toca interponer su influencia para sacar de las garras de un bárbaro opresor a un pueblo inocente, ilustrado, sensible y generoso.”

No quedaba otra opción que la lucha armada, y aquella madrugada se reunieron en los alrededores del ingenio varios cientos de hombre, con sus jefes al frente, en tanto hasta los esclavos inquietos por la turbulencia del momento apenas pudieron dormir…..!Cuán próxima estaba la libertad y el compromiso que les esperaba!.

La excepcionalidad de Carlos Manuel de Céspedes NO solo estuvo en la genialidad de su pensamiento independentista, formado en una cultura vasta y diversa, de un hombre con varios idiomas, que conocía Europa, impregnado de las ideas liberales de ese tiempo, y versado de la problemática económica y social que vivía el país.

Por ello al amanecer de aquel 10 de octubre hace 150 años, exclamó: “Ciudadanos, ese sol que veis alzarse por la cumbre del Turquino viene a alumbrar el primer día de libertad e independencia de Cuba”, y repicó la campana llamando al combate.

De inmediato realizó la más avanzada de las acciones de la guerra declarada, al llamar a sus esclavos ciudadanos y exclamar, “hasta este momento habéis sido esclavos míos, Desde ahora, sois tan libres como yo”. Cuba necesita de todos sus hijos para conquistar la independencia.

No podía ser de otra manera para conseguir la unidad y avanzar en el proyecto de independencia, cuan preclaro Céspedes sentado su pensamiento en esa filosofía de construir la Patria independiente y soberana, con derechos de abrazar a todos, de la equidad de todos.

La abolición de la esclavitud fue un asunto que “triunfó en el seno de la Revolución del 68, y lo vemos plasmado en el artículo 24 de la Constitución de Guáimaro como principio: “Todos los habitantes de la República son enteramente libres”, un concepto que llega hasta nuestros días en el Proyecto de Constitución de la República de Cuba, que entre todos, estamos construyendo.

Así de extraordinario el pensamiento y la acción de ese bayamés iniciador de las gestas independentistas en Cuba hace 150 años.

Y Granma, cuan orgullosa de su historia. Granma afincada en su legado y en toda la pléyade de hombres de la independencia que recibieron la sabia de esta tierra.

Han sido grandes las batallas aquí libradas, siempre victoriosas. Ello está en las razones para que Fidel tomara como escenario nuestras costas para venir en el Granma, y a la Sierra como abrigo a la guerrilla irredenta.

De aquí bajaron las huestes barbudas para extender la Revolución hasta el Triunfo, y se hizo continuidad el pensamiento de Céspedes de la lucha hasta el último hombre.

Granma está comprometida con esa historia y con ese tiempo, atada indisolublemente al compromiso con la Patria al ser portadora de tanto legado, y recibe, a este 10 de Octubre con honor, con trabajo, con esfuerzos y con resultados.

Pero sobre todo con un pueblo donde la unidad es virtud y ser revolucionarios la vocación más digna del hombre.

Honor y Gloria a Céspedes, que abrió el camino de la Libertad.

Honor y Gloria a Fidel Castro, que tomó las banderas, y signó que en Cuba sólo había habido una sola Revolución la que inició CARLOS MANUEL DE CÉSPEDES AQUEL GLORIOSO 10 DE OCTUBRE.

Fidel nos demostró que la libertad y el honor son principios inclaudicable, para seguir siendo como aquellos que unieron sus fuerzas, dejaron sus riquezas y entregaron sus vidas por amor a la Patria el 10 de Octubre de 1868.

Y hoy a 150 años del alzamiento más grande de todos los tiempos, vienen Fidel y Céspedes unidos en un concepto que nos lleva al futuro, esa idea de Céspedes que esgrimimos como bandera de combate: ” El patriotismo y la unión son nuestros baluartes y bajo su amparo seremos invencibles “.

Ese mandato recorre la historia Patria, y hoy después de 150 años seguimos convocando al patriotismo y a la unión para continuar los combates de una Revolución única, indivisible, siempre victoriosa, de Céspedes y de Fidel.

Marisela Presa Sagué

Licenciada en Periodismo en la Universidad de Santiago de Cuba, Redactora Reportera de Prensa de CMKX Radio Bayamo, Cuba. Colaboradora habitual de CNC TV Granma. Residente en la ciudad de Bayamo, está interesada en la labor de las Redes Sociales y fue fundadora del Sitio Digital CMKX Radio Bayamo. Ha sido conductora y directora de programas informativos y entre sus temas predilectos están las ciencias, la política y los temas de gobierno.

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