Intercambia hermano de Comandante Evelio Saborit con estudiantes bayameses

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Wilfredo Saborit Rodríguez, Teniente Coronel jubilado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias intercambia con estudiantes de la escuela que en Bayamo llena el nombre de su hermano Evelio Saborit. / Foto: Diana Iglesias

Wilfredo Saborit Rodríguez Teniente Coronel jubilado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias intercambia con estudiantes de la escuela que en Bayamo llena el nombre de su hermano el Comandante Evelio Saborit, ubicada en la comunidad de Peralejo.

Residente en La Habana desde el triunfo de la Revolución y con muy poca familia ya en Bayamo, Wilfredo regresa emocionado a su terruño natal para regalar a los estudiantes bayameses la autobiografía que su hermano escribiera mucho antes de morir la cual quiere se conozca y quede entre las nuevas generaciones.

Fotografías, documentos y cartas también acompañan el tesoro documental que posee Wilfredo de su hermano, que están siendo recopiladas para escribir un volumen sobre la gesta de Girón, donde participaron ambos.

El combatiente sostuvo recientemente un intercambio con estudiantes y profesores de la Escuela Secundaria Basica que lleva el nombre de su hermano, donde relató varios momentos importantes en la vida de ambos.

Hijos de una familia muy humilde y con grandes necesidades económicas por lo numerosa (diez hermanos) Evelio y su hermano Wilfredo Saborit Rodríguez se incorporan muy jovencitos las tareas revolucionarias, siguiendo el ejemplo de su padre, Angel Saborit, involucrado con las luchas sindicales, varias veces perseguido y encarcelado por la dictadura.

Wilfredo y Evelio no pudieron estudiar más allá de la enseñanza primaria, y aunque nacieron en la actual calle J. Estrada (antes Santa Lucía) entre las calles Parada y Capote, cuando la familia se muda para Cayo Confite (actual reparto Camilo Cienfuegos) es donde se ponen en contacto con los estudiantes y obreros organizados en Vanguardia de Acción Juvenil, organización surgida al calor del rechazo popular al golpe de estado propinado por Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952, que lidera entre otros el estudiante de la escuela profesional de Comercio Iván Leyva Casamor.

Han de trabajar como panaderos, repartidores de leche fresca, vendedores de dulces, lustra botas, desde que cumplieron los once y doce años. Desde pequeños Evelio y Wilfredo eran muy unidos nacieron uno detrás de otro. En Bayamo, participaron entre el pueblo en la toma de la escuela del Hogar el 30 de noviembre de 1955, ayudando a cargar piedras y gritando a la policía para que no matara a los estudiantes sitiados.

Taguarí es el nombre de guerra de Evelio, un jovencito bien blanco de piel, pelo abundante y fino, de color rubio y ojos claros, muy llamativos a las mujeres. Ya en la Sierra Maestra en mayo de 1957, Wilfredo surte a su hermano de lo que necesita, hasta que se incorpora él también con la guerrilla urbana de Orlando Lara, célebre por sus acciones osadas.

Ansiosos por conocer las hazañas de Evelio, los chicos y chicas preguntan, no es un héroe pétreo, es un joven que vivió sus tiempos como cualquier otro. ¿Se enamoró, tuvo hijos? Son preguntas que afloran entre las risas pícaras de unos y otros.

Varios hijos tuvo este valeroso combatiente, unos en relaciones amorosas formales y otras menos formales, lo cierto es que era muy atractivo y generoso con las damas, sin embargo la vida fue dura con él y en particular la guerra, se lamenta su hermano.

Sufrió once heridas de bala, varias de ellas en la batalla de Palma Soriano, donde fue el segundo jefe de la tropa de Vitalio Acuña (Vilo, mártir de la guerrilla boliviana del Che) además de otras heridas en encuentros anteriores y posteriores con el enemigo. El mismo Comandante Fidel Castro dispuso que fuera evacuado hacia La Habana cuando entra la Caravana de la Libertad a la capital en enero de 1959, para que fuera atendido de manera urgente pues sufrió mucho su cuerpo en especial el sistema digestivo y órganos de este con las heridas de bala.

Pero antes tuvo oportunidad de hacer mucho por que la Revolución se materializara, cuenta a los maestros y estudiantes el combatiente retirado. Evelio no dudó en abandonar su casa y familia para subir a la Sierra Maestra, en el primer intento no lo logró. Luego estuvo varios meses al mando del Che, legendario por la disciplina exigida a la tropa y la resistencia del ejemplo personal.

Muchas de estas anécdotas están recogidas con total naturalidad en la autobiografía que Wilfredo entrega al claustro de la ESBU bayamesa, en las propias palabras de un bayamés que desde muy jovencito se consagró al llamado de la historia patria.

Evelio muere con 37 años, después de pelear como un felino en la Sierra Maestra y en Girón, el libro del bayamés Wilian Selva, recoge su quehacer los aciagos días de abril, fue uno de los combatientes que más se destacó defendiendo a Cuba frente al ataque mercenario de 1961. Un accidente de tránsito ciega su vida en 1975 en La Habana.

Diana Iglesias

Licenciada en Psicología, Universidad de Oriente 1998. Escritora de programas dramatizados históricos para la radio. Periodista en la redacción de la Oficina Cultural Ventana Sur. Colabora con las páginas web de La Demajagua, Crisol, AHS, CNC TV , ACN. Realizadora audiovisual, documentalista. Promotora cultural.

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