Vivir la calentura de estos tiempos

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Foto: Captura a video de CNCTV

BAYAMO, Granma.- Movilizar las masas populares en la construcción de viviendas es tan decisivo para el avance concreto del programa habitacional cubano como el aumento de las capacidades locales de producción de materiales, trascendió en esta ciudad, durante una reunión encabezada por los vicepresidentes de los Consejos de Estado y de Ministros, Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez e Inés María Chapman.

La participación de la gente, empezando por los que sufren las condiciones más precarias, determina no solo que haya un número mayor de personas haciendo bloques o levantando paredes, sino que sea efectivo el control popular, que es un modo incorruptible de evitar el robo o el desvío de materiales destinados a los más necesitados, insistió Valdés Menéndez, quien indicó llamar a las cosas por su nombre y no enmascararlas con eufemismos.

Según califiques los problemas así será la reacción, y lo que ocurre en los puntos de venta de materiales, por ejemplo, cuando alguien acapara o revende recursos destinados a resolver dificultades emergentes, son actos de robo más que de desorden; delitos que deberá enfrentar, antes que nadie, la población cercana, porque es ella la primera afectada, valoró.

Si hay más personas produciendo materiales y edificando casas en la comunidad, que aprovechen todas las potencialidades locales y las distintas tipologías constructivas, más rápido habrá un impacto en el barrio que resuelva los casos urgentes, «y si son muchas las necesidades, pues esa igualdad de necesidades la definirá el mérito en la participación; la cuestión es movilizar a todos, desde la familia a la entidad estatal; hay que sufrir la calentura de estos tiempos», subrayó.

El Héroe de la República de Cuba indicó acabar de explotar las posibilidades del barro para hacer ladrillos en la provincia de Granma, sumar a los alfareros individuales, e implementar en plazos cortos de tiempo, con creatividad y compromiso, los modos de concretar todas las vías alternativas para producir materiales de construcción.

En virtud del orden urbanístico, la vicepresidenta Inés María Chapman repasó indicaciones recientes dirigidas a que cada municipio disponga de un estudio real de los lugares o microlocalizaciones en que se pueda edificar viviendas, que garanticen la instalación de servicios básicos de abasto de agua, tratamiento de residuales, electricidad y otros que son, en definitiva, los que permitirán certificar como habitable la obra.

Anticipar todo lo posible estos estudios y reducir los plazos para emitir la permisología necesaria, dijo Chapman, contribuiría a no poner frenos al programa de desarrollo de la vivienda y evitaría las improvisaciones de última hora que conducen a violaciones o son incompatibles con las regulaciones urbanísticas.

En la reunión, a la cual asistieron también el titular del Ministerio de la Construcción y los presidentes de los institutos de Planificación Física y Nacional de Recursos Hidráulicos, se valoró además la necesidad de que el territorio de Granma explote al máximo sus capacidades tecnológicas e industriales para la fabricación de equipamiento, moldes y herramientas que aceleren la producción de materiales de construcción en los barrios y comunidades de la provincia oriental.

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