Brasil unió amores y experiencias

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Mayté Guerra Domínguez, médica cubana en Brasil

Danis Barrio Duvian y Mayté Guerra Domínguez son dos jóvenes médicos manzanilleros que se conocieron en plena faena de preparativos para cumplir sus respectivas misiones en la República Federativa de Brasil, desde entonces unieron sus lazos amorosos para formar un matrimonio que se fortaleció con las experiencias laborarles y las vivencias de la misión.

Ambos se encontraban en Manzanillo de vacaciones cuando conocieron la decisión del gobierno revolucionario de proteger a los médicos cubanos y concluir el proyecto de colaboración en el gigante suramericano debido al no reconocimiento del recién electo presidente de Brasil de no respetar la valía de nuestros profesionales.

Danis y Mayté conversaron con la CNCTV digital sobre sus experiencias en las labores como especialistas en Medicina General e Integral.

“Desde el 2013 comenzó la misión en Brasil, explica Mayté, y los galenos cubanos dimos nuestra disposición para prestarle ayuda a ese hermano pueblo. Nuestra tarea era prestar un servicio de salud en los lugares más intrincados, sitios donde los brasileños necesitan y agradecen nuestra solidaridad”.

“Ese pueblo que estaba olvidado en comunidades donde nunca hubo médicos, allí, hasta esas comunidades por primera vez llegó un médico, un médico cubano. Nosotros laboramos donde habitan grupos indígenas fundamentalmente, en zonas intrincadas de ese territorio, de difícil acceso, donde muchos de los médicos de ese país no quieren ir a trabajar y las personas que allí viven quedaban desprotegidas sin servicios de salud, hasta nuestra llegada” nos cuenta Danis.

Danis Barrio Duvian, médico cubano en Brasil

“Al arribar al suramericano país comencé a prestar mis servicios en cuatro comunidades rurales, bastante distantes. A mi llegada fui muy bien acogido en un equipo de salud compuesto por el chofer, una enfermera, la técnica de enfermería, una administrativa, entre otros muy buenos profesionales.  Éramos como una unidad de salud móvil y así podíamos prestarle nuestros servicios a la mayor cantidad de pacientes posibles y a la vez poder atender con prontitud cualquier emergencia”, comenta el doctor.

Barrio Duvian nos cuenta además “Trabajabamos todo el equipo guiados por un cronograma para la atención de esas comunidades, por cierto, muy pobres. Llegar hasta allí era muy complicado y nos jugábamos la vida a diario pues había muchos accidentes en las carreteras”.  Al año de labor me trasladan para una unidad fija de salud. Allí éramos tres médicos cubanos y atendíamos a 50 mil pacientes.

Mayté por su parte revela que a ella le dieron la misión de laborar “en el estado Espíritu Santo en el municipio Serra que contaba con 52 médicos cubanos. Al llegar allí me ubicaron en una comunidad llamada El dorado y allí junto a otras dos doctoras atendíamos a más de 20 mil habitantes”.

“Los trabajadores de la salud brasileños se asombraban de nuestro trabajo, admiraban nuestra disposición para realizar cualquier labor médica, agrega la doctora Guerra Domínguez.

“Yo daba atención prenatal, puericultura y pediatría. Al inicio los pequeños no nos entendían bien, debido al idioma, era una situación muy cómica, luego sus madres les pedían que hablaran más despacio, y con el tiempo esos niños ya se comunicaban muy bien con la doctora cubana, así me llamaban y me explicaban cualquier malestar.

– ¿Qué otras experiencias marcaron sus vidas durante su estancia en Brasil?

Danis, con un poco de nostalgia me responde al respecto “Una experiencia que me marcó durante la misión en Brasil fue el fallecimiento aquí en Cuba de mi padre, no pude estar para su entierro, pues llegué tarde por las demoras de los permisos. Eso me deprimió un poco y el retorno fue difícil.

“Entonces allá muchas consultas eran agendadas, es decir atiendes al paciente que está registrado para ese día, y aquella unidad de salud permanecía con una asistencia muy alta. Entonces yo veía a viejitos que me recordaban mucho a mi papá y, como a nosotros nos caracteriza la solidaridad,  yo los pasaba a la consulta sin estar agendados. Muchas veces habían muchos viejitos aguardando consulta en la modalidad de asistencia que daba la oportunidad a quien no estaba agendado de consultarse si faltaba alguno de los registrados. Desde las 10 de la mañana esperaban allí, y no almorzaban, y eran atendidos a las dos o tres de la tarde. Entonces yo terminaba mi consulta y en el horario de almuerzo yo llamaba a eso viejitos y los atendía siempre.

A su vez, Mayté Guerra Domínguez decía que muchas de sus experiencias eran muy tristes, pues allá veíamos muchas infecciones de transmisión sexual en los adolescentes, como la sífilis. A esos adolescentes les hablábamos de la importancia de protegerse contra estas ITS. Al igual tenía casos de niños con sífilis congénita, algo que nunca había tenido la oportunidad de ver casos así en Cuba, pues conocía de este y otras afecciones solo  por los libros.

Pero de allí nos llevamos el cariño del pueblo brasileño, del más necesitado, que es el que llega a nosotros; ese pueblo humilde, trabajador, va a sentir mucho la ausencia del personal médico cubano.

Bolsonaro siempre arremetía en su campaña electoral contra nosotros, dudando de nuestra capacidad de preparación. Muchos periodistas durante su campaña electoral le cuestionaban esos criterios, pues la medicina cubana es un referente a nivel mundial. Nuestra retirada de la misión Más Médicos es una decisión dolorosa, pues sabemos que estamos dejando a su suerte al pueblo humilde de Brasil, a ese que nos necesita y agradece, pero a la vez ningún médico cubano acepta las calumnias a las que nos ha expuesto Jair Bolsonaro. Donde no se nos quiere reconocer, donde no se nos quiere respetar, pues entonces los médicos cubanos bajo esas condiciones no queremos estar”.

Eliexer Peláez Pacheco

Periodista del Telecentro Golfovisión, en Manzanillo. Colaborador del sitio web www.cnctv.icrt.cu.

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