La Batalla de Guisa. Visión Política de Fidel

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Era el 20 de noviembre de 1958 cuando daba inicio a una de las mayores victorias del Ejército Rebelde: La Batalla de Guisa dirigida personalmente por Fidel Castro.

Guisa, había sido el sitio escogido.  Una localidad ubicada a 20 km al sureste de la ciudad de Bayamo y a 133 km al noroeste de la ciudad de Santiago de Cuba.

El combate, donde participaron unos 200 rebeldes, permitió a las fuerzas revolucionarias aprovechar los armamentos allí concentrados, para continuar la ofensiva en diferentes localidades como Jiguaní, Contramaestre, Palma Soriano y El Cobre.

Mientras desde el Segundo Frente Oriental, dirigido por Raúl Castro, eran tomados importantes pueblos como Alto Songo, La Maya, El Cristo, Dos Caminos y San Luis.

Durante los días en que Fidel y su tropa se trasladaron de la Comandancia de La Plata hasta Guisa y durante el desarrollo de la batalla, se manifestaron sus dotes de estratega, su visión política y su valor personal, que condujeron a los rebeldes a la victoria.

El triunfo fue un golpe irreparable para las tropas del tirano. A partir de entonces, oficiales y soldados quedaron plenamente convencidos de su futura derrota. Tomar la posición era el principal objetivo de los jóvenes revolucionarios dirigidos personalmente por Fidel.

En Guisa cayó el capitán del Ejército Rebelde, Braulio Coroneaux, defendiendo la estratégica Loma del Martillo, que hoy ostenta su nombre.

La Batalla de Guisa se prolongó por diez días y se considera la mayor victoria militar del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra por abrir las puertas del llano en la ofensiva final hacia Santiago de Cuba.

Lizet Márquez Gómez

Máster en Ciencias de la Comunicación. Licenciada en Periodismo (1994), Universidad de Oriente, Cuba. Trabaja como corresponsal en la provincia de Granma del Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

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