Resaltan significación histórica de quema de Bayamo

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Ludín Fonseca García, historiador de Bayamo, interviene en el evento teórico Perucho Figueredo en el alma de la nacionalidad cubana, realizado en el marco de las celebraciones por el bicentenario del natalicio de Pedro Felipe Figueredo Cisneros, autor del Himno Nacional, en la ciudad de Bayamo, provincia Granma, Cuba, el 16 de febrero de 2018. ACN FOTO/Armando Ernesto CONTRERAS TAMAYO/ogm

La quema de esta ciudad por sus moradores, el 12 de enero de 1869, trasciende como uno de los acontecimientos más importantes en la historia de Cuba, afirmó hoy aquí Ludín Fonseca García, historiador de la urbe.

A pocas horas de su conmemoración, mañana, el estudioso resaltó que el aniversario 150 del hecho debe ser también un momento para enaltecer las esencias de la nación.

Este 12 de enero se cumplen 150 años de la histórica Quema de la Ciudad Monumento Nacional. Momento trascendental para la historia Patria, pero un hecho que no marcó solo a la ciudad o la región donde hoy está asentada la capital de Granma, si no que fue un hecho destacado en la historia de la nación. Sobre los antecedentes, el impacto y cuanto marcó a la historia Patria la quema, se refiere un panel especial transmitido desde CNCTV.

La hazaña protagonizada por los bayameses -dijo- constituye una especie de símbolo de lo que siempre ha hecho y hace el pueblo cubano, al desafiar poderosas fuerzas e ir en pos de aparentes imposibles.

Los más de siete mil habitantes del Bayamo de aquel entonces pensaron, primero, que sí podían derrotar al colonialismo español, y luego su ejemplo se convirtió en bandera para el pueblo de toda la Isla, subrayó.

En diálogo con la prensa, Fonseca García explicó que la quema no puede verse como un suceso aislado, pues está íntimamente relacionada con la toma de la ciudad, en octubre de 1868, su posterior defensa y las fuertes acciones emprendidas por el mando ibérico para recuperarla.

Numerosas tropas fueron enviadas por las autoridades españolas para reconquistar la villa, y en el empeño de protegerla las huestes mambisas realizaron otros hechos de gran trascendencia, como la primera carga al machete, en Pino de Baire, resaltó.

Recordó que solo 85 días transcurrieron entre la victoria mambisa y la drástica decisión de reducir a cenizas la primera capital de Cuba libre, antes de entregarla al enemigo.

La sociedad bayamesa pagó un elevado costo por esa decisión, los pobladores de la urbe tuvieron que internarse en los campos y la Sierra Maestra, donde muchos murieron como consecuencia del hambre, las enfermedades y la persecución del ejército colonial.

Familias enteras perecieron en la manigua y otras jamás regresaron, entre ellas los Palma, Izaguirre, Aguilera y Figueredo, pues sus sobrevivientes se exiliaron en distintos países, narró el historiador.

A las dramáticas consecuencias humanas, se suma la pérdida de una rica arquitectura de más de 400 años, razones por las cuales se puede afirmar que, desde cualquier punto de vista, la quema provocó una gran inflexión en el proceso de evolución económica, política y social de la ciudad de Bayamo y toda su jurisdicción, agregó.

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