Adolescentes manzanilleros convocan a los cubanos a votar por Sí al nuevo referendo constitucional

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Adolescentes del preuniversitario de Bayamo Julio Antonio Mella. /Foto referencial

Es reconfortante escuchar opiniones de adolescentes que convocan a los que tenemos edad de sufragio a votar por el Sí, en estos tiempos cuando las nuevas tecnologías de la comunicación y la informática toman su protagonismo en la juventud.

Uno se detiene a observar en las redes sociales algunos mensajes de cubanos que han decidido vivir lejos de su país, (por diversas razones) con palabras no favorables al actual proceso que protagonizamos quienes vivimos dentro de esta isla, y que si queremos aprobar la nueva Constitución de la República de Cuba el próximo 24 de febrero, y piensa en el futuro de estos muchachos.

Traigo este tema porque me impresionó muchísimo escuchar por casualidad a un grupo de adolescentes, que cursan el octavo grado en la Escuela Secundaria Básica Urbana (ESBU) Paquito Rosales Benítez de Manzanillo, hablar entre ellos del tema.

Decían que les pedían a sus padres, familiares y amigos que decidieran un futuro mejor para ellos el próximo 24 de febrero, que les respetaban sus criterios, pero que era bueno mantener los logros y sacrificios de los últimos 60 años en Cuba.

En sus juveniles palabras, con ese desenfado e ímpetu que las nuevas generaciones le ponen a sus conversaciones, noté que habían estudiado (o quizás en su escuela se esmeraron en enseñarles muy bien) la historia de nuestras cartas magnas.

Me hicieron refrescar los conocimientos que adquirí en mis años de estudiante sobre el tema. Yeney Guisado Pérez me habló como en nuestro país han existido varias constituciones según las etapas históricas. Mencionó algunas de ellas como la de Guáimaro aprobada el 10 de abril de 1869, la de Baraguá aprobada en 1878 con seis artículos, la de Jimaguayú aprobada el 16 de septiembre 1895, la de la Yaya aprobada el 29 de octubre de 1897, y que “fue valorada como la más completas de las constituciones mambisas”, dijo, y hasta me habló de los artículos con que contaban cada una de ellas.

Argelio Ramos Guerra también mencionó la constitución de 1901, la de 1940, la Ley constitucional de 1978, y la Constitución de la República de Cuba aprobada en 1959 con un 98 por ciento de los cubanos. “La constitución pienso q tiene valores que tiempos atrás se han defendido al precio de cualquier sacrifico como bien dijo Fidel en su concepto de Revolución. Y creo que estos valores cada cubano tiene que sentirlos, confiar en lo que se vivió años atrás y vivirlo porque si no lo sientes y no lo vives, no estás recordando el pasado por el que tanta sangre se derramó”, expresó Ramos Guerra.

Einar Mariño Méndez me mostró como nuestra Constitución, esa que aprobaremos en próximo 24 de febrero, también “tiene función política, jurídica, ideológica y organizativa, cuenta con un preámbulo de 15 capítulos y 137 artículos que forman nuestras bases jurídicas y políticas”.

Dainelys Rivera Águila dijo además que “nuestra Constitución nos da derecho a una educación y salud gratuitas, como también el deporte, la educación física, la recreación sana, pero también nos compromete luchar por nuestros logros alcanzados”.

Lilian Ugalde Vázquez fue más directa me dijo que pensaba “que aunque todo esto se modifique la esencia no va a cambiar pues como dijo José Martí: La ley primera de nuestra República es el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre. Además nuestro país por ser socialista y democrático, la Constitución no es impuesta, es discutida y es consultada.

Aunque estos muchachos y muchachas no podrán ejercer el voto directo, pues aún no han cumplido los 16 años, sienten que a través del gesto de alzar las manos en forma del saludo pioneril custodiando las urnas de nuestro proceso eleccionario, agradecerán a los electores que defiendan el futuro de ellos a través del voto por el Sí.

Eliexer Peláez Pacheco

Periodista del Telecentro Golfovisión, en Manzanillo. Colaborador del sitio web www.cnctv.icrt.cu.

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