José Manuel Carbonell Alard. Pasajes de sus vidas
Los que peinamos canas siempre recordamos a este hombre, que con su trabajo se ganó el cariño de los bayameses, demostrado a su paso por la ciudad con un enérgico saludo y el fuerte apretón de manos de sus pobladores.
Manzanillero de nacimiento pero radicado desde su infancia en la ciudad de Bayamo. Sus primeros trabajos periodísticos se publicaron en 1946, en el periódico Prensa Libre y estuvieron relacionados con la reconstrucción y conservación de Bayamo, la mayor obsesión de su vida.
Después del Golpe de Estado de Batista, el 10 de marzo de 1952, se incorporó al Movimiento 26 de Julio donde realizó distintas acciones como acopio y traslado de armas, atención y protección a heridos.
Participó en la instalación de la primera radio clandestina “La voz de la Sierra Maestra” que operó en Bayamo. Fichado como revolucionario, sufrió detenciones en los calabozos del régimen tiránico.
Tras la masacre de varios combatientes bayameses el 21 de octubre de 1957, se trasladó para La Habana para continuar sus actividades en la clandestinidad. Después de la Huelga de abril del 58, fichado por la tiranía de Batista marchó al exilio en los Estados Unidos.
Regresó a Bayamo días después del triunfo de la Revolución, trabajó en la dirección local de Cultura, y en 1967 empezó a dirigir el archivo histórico de la Ciudad, labor que ligó a una fructífera labor como escritor, periodista e historiador
En 1982 publicó el libro Estampas de Bayamo, que hasta hoy es de obligada consulta para los interesados en conocer la historia y las tradiciones culturales de la capital de Granma.
Durante décadas mantuvo su conocida sección periodística Con el Polvo del Archivo, primero publicada en el tabloide Combatientes del Cauto y luego en el Periódico La Demajagua.
José Carbonell Alard, también publicó en las revistas Bohemia, y Verde Olivo, y en los periódicos Juventud Rebelde y Sierra Maestra, de Santiago de Cuba.
Fue miembro de la UPEC; de la UNEAC, y de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba.
Como historiador y director del archivo de Bayamo se le reconoce el trabajo que realizó con el cambio de nombres de importantes calles de la ciudad y de lugares históricos, en los que tuvo en cuenta el valor patrimonial y significados específicos (Ejemplo Plaza Rabí por Plaza del Himno Nacional).
También la creación de la idea referente a la Ventana de Luz Vázquez. La elaboración de los textos de numerosa tarjas representativas para la Ciudad e instituyó en la Rotonda del Nuevo Bayamo la estatua de José Martí, obra emérita del escultor Demarra, con la i cita del Apóstol: Yo tengo de Bayamo el alma intrépida y natural
José Manuel Carbonell Alard, falleció en Bayamo, a los 88 años de edad, el 8 de septiembre de 2011.
