Por y para la vida

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Nuestro planeta padece hipertermia, causada, en primer lugar, por el hombre, con la emisión a la atmósfera de gases de efecto invernadero y la deforestación. Se le añaden factores naturales como los volcanes, movimientos de las placas de la corteza terrestre y las corrientes oceánicas, para mencionar algunos.

El calentamiento global provoca un cambio climático de cuyos efectos no están exentas Cuba ni la provincia de Granma.

Uno de los más significativos impactos de esa variación será la ocupación por el mar, de manera definitiva, de una parte de la superficie terrestre, que significa pérdida de viviendas, instalaciones productivas, de servicios, redes de infraestructura y terreno cultivable.

Estudios de escenarios de peligro y vulnerabilidad de la zona costera cubana y de evaluación de impacto en los asentamientos en ella existentes, arroja que Granma posee 382, 29 kilómetros de costas y comunidades amenazadas de quedar sumergidas, en las localidades de  Río Cauto, Yara, Manzanillo, Campechuela, Media Luna, Niquero y Pilón.

Las consecuencias pronosticadas son pérdida de viviendas, escuelas, instalaciones de las industrias Ligera y  Pesquera; de tramos de vías férreas y  urbanas, y conductoras de agua, en la  Ciudad del Golfo de Guacanayabo.

Por el efecto de huracanes de máxima categoría (5) que provocan inundaciones temporales, están identificados varios lugares con algún grado de exposición, de los cuales algunos serán afectados de forma total y otros de manera parcial, localizados en los municipios de Río Cauto, Yara, Manzanillo, Campechuela, Media Luna, Niquero y Pilón.

Esos territorios tienen como actividad económica principal la agricultura, con especialización en el arroz y los cultivos varios. Otra proporción depende de la industria azucarera, ganadería o la pesca.

Atenuar esos impactos esperados con acciones a corto, mediano, largo y muy largo plazos, es el propósito de la Tarea Vida, plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático en la República de Cuba

Esa tarea por y para la vida, en Granma comprende cinco áreas o zonas priorizadas: las ciudades costeras de Niquero y Manzanillo, Playa Punta Hicacos, en Pilón, la carretera  Granma Santiago-Pilón y la zona de desarrollo arrocero y de camarón comprometidas por la intrusión salina, en Río Cauto.

El Plan de Acción de la provincia para el Enfrentamiento al cambio climático está compuesto por 10 tareas con  93 acciones y  237 actividades a corto, mediano, largo y muy largo plazo,  distribuidas desde el año 2018 al 2100; con financiamiento en CUP y CUC.

Durante el año 2018, en la provincia se trabajó en 56  acciones, con protagonismo de la delegación provincial de Recursos Hidráulicos, Dirección provincial de Planificación Física, el Centro provincial de Vialidad y la delegación de la Agricultura.

Entre las proyecciones principales para este año figuran  la realización, en Manzanillo, de estudios para eliminar potenciales contaminantes de fuentes de abasto de agua, establecer zona de protección sanitaria de pozos, monitoreo constante de la calidad del agua y concluir el Plan Especial de Ordenamiento de la ciudad.

Resultados hasta el momento en la ejecución en Granma de la Tarea Vida, es la  evaluación de variantes de trazado de la carretera Granma, rehabilitación de la estación de bombeo de residuales del reparto ICP, en Manzanillo, y realización de 23 propuestas de  proyectos investigativos para la búsqueda de financiamiento internacional.

También, mejoramiento de 70 hectáreas  de suelo para el cultivo de caña de azúcar en la cooperativa de producción agropecuaria Omar Rivero, en Manzanillo, donde se siembran variedades de caña resistentes a la sequía y a la salinidad.

De igual modo, realización del proyecto Rescate de Formaciones Vegetales de manglares, y limpieza y reapertura de canales para la desalinización de lagunas en su interior.

Nuestra “única y contaminada nave espacial”, como define a la Tierra el periodista venezolano Walter Martínez,  transitará por disímiles eventos climatológicos. Algunos de esos “indeseables encuentros” han sido predichos y otros probablemente sorprendan, lo importante es adoptar a tiempo las medidas para amortiguar sus impactos y cuidar la Casa de todos.

Orlando Fombellida Claro

Orlando Fombellida Claro. Licenciado en periodismo en Centro Universitario de Holguín. Trabajó en el Semanario Antorcha, de Banes, y el periódico Ahora, de Holguín, se desempeñó como corresponsal del periódico Granma, en la provincia de igual nombre. Es redactor-reportero del periódico La Demajagua. Colabora habitualmente con CNC Digital y Cubaperiodista

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