El empedrado camino de la zafra en Granma

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Este bien pudiese haber sido el comentario de hace un año, dos e incluso ocho almanaques atrás, y es que la provincia de Granma vuelve a incumplir su plan de producción de azúcar y a ubicarse en la retaguardia de la zafra en el país, lugar del que no ha podido desprenderse desde el 2011

En esta ocasión los agroindustriales granmenses solo pudieron completar el 81 por ciento de lo comprometido para la campaña 2018-2019.

Las causas son múltiples pero dentro de ese rosario de insuficiencias, hay una mancha que se va agigantando peligrosamente, y que merece especial atención.

Si bien es cierto que existen innegables cuestiones objetivas como el déficit de recursos que afectan el desenvolvimiento de ese sector y afectaciones climatológicas como las copiosas lluvias de finales de año y las del mes de mayo, por otra parte es lamentable reconocer que los principales obstáculos en esa actividad responden a problemas organizativos e incapacidad en la toma de decisiones por parte de los administrativos a los diferentes niveles, talón de Aquiles de la zafra azucarera en el territorio,  en los últimos años.

De ahí que hayan sido recurrentes  las fallas asociadas a la debilidad de mando y falta de liderazgo en varios frentes de corte, bases de transporte y turnos de los  ingenios, lo cual redundó en la baja eficiencia industrial,  así como  el alto tiempo perdido en las fábricas y en la cosecha.

Por solo mencionar un ejemplo de cuanto influyen las cuestiones organizativas en el desarrollo de los procesos, este año Granma tuvo caña suficiente en los campos para cumplir la palabra empeñada, sin embargo, irónicamente entre los problemas recurrentes de la zafra estuvo el tiempo perdido en la industria a causa del déficit de materia prima, ya que no se hallaron a tiempo las soluciones necesarias para trasladar toda la gramínea de los cañaverales hacia los ingenios, y así evitar las interrupciones en las molidas.

Mención aparte merece el central Enidio Díaz, del municipio de Campechuela, el único en cumplir su plan de producción de crudo de los cinco ingenios granmenses que intervinieron en la campaña que recién terminó.

Una vez más el Enidio vuelve a demostrar que, pese a los problemas que puedan surgir en los distintos eslabones de la cadena productiva,  se pueden incrementar los volúmenes del crudo, si  se inyectan dosis de rigor, exigencia y sentido de pertenencia tanto en la industria como en los campos.

Los agroindustriales de Campechuela no se quedaron de brazos cruzados ante el déficit de transporte para el tiro de  la materia prima de los cañaverales al ingenio, sino que apostó por utilizar transporte alternativo, entre ellos los camiones para el traslado del personal, que se sumaron al acarreo de la caña en cuanto terminaban sus labores habituales.

Pero muy poco resolverá Granma mientras la lección de eficiencia del Enidio sea la excepción y no la regla de la zafra en este territorio del oriente cubano.

Tras 8 almanaques arrastrando incumplimientos de forma consecutiva, la provincia necesita encontrar el paso que le garantice el incremento copioso del plan del crudo, y ese es un empeño que requiere del impulso de sus cinco centrales.

Urge, entonces replantearse estrategias, métodos y estilos de trabajo, ya que la zafra azucarera continua siendo un renglón fundamental para la economía cubana, que requiere incrementar los volúmenes del dulce, para satisfacer la demanda nacional y evitar compras en el mercado exterior.

Por otra parte, ya la zafra 2018-2019 es historia, pero comenzó el conteo regresivo para la próxima contienda. De su correcta preparación dependerá buena parte del resultado de la campaña venidera. Ojalá que los errores cometidos sirvan de experiencia para que la zafra en Granma, en vez de tropezar con la misma piedra, vuelva a recuperar su dulce sabor.

Darelia Díaz Borrero

Darelia Díaz Borrero

Licenciada en Periodismo Darelia Díaz Borrero, egresada de la Universidad Oscar Lucero Moya, de Holguín, en el 2012. Trabajó como redactora reportera de prensa en la Agencia de Información Nacional (AIN) entre 2012 y 2015, cuando comienza a laborar en la televisora CNC, de la provincia de Granma. Sus trabajos han sido replicados en disímiles medios provinciales y nacionales de prensa. Actualmente colabora con el periódico Granma.

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