Efectúan sexta graduación de maestros primarios en la escuela Rubén Bravo de la capital granmense

Comparte
Foto: Orlando Fombellida.

La sexta graduación de la escuela pedagógica Rubén Bravo Álvarez
de la capital granmense, entregó a la sociedad 244 maestros en las
especialidades de preescolar, primaria, inglés y enseñanza especial.

La ceremonia estuvo dedicada al líder histórico Fidel Castro Ruz y
a los festejos por el día de la rebeldía nacional, donde los educadores granmenses obtuvieron la condición de destacados y aportaron con sus resultados para obtener la sede las actividades centrales el próximo 26 de julio.

A la ceremonia asistió el doctor Eugenio González Pérez viceministro de educación, autoridades del partido, del sector, organizaciones estudiantiles y familiares de los graduados.

Es este un día que trascenderá en la memoria de los graduados, familiares y claustro de profesores que durante cuatro años compartieron empeños, sueños aciertos y desaciertos para ver coronado el empeño con la entrega de los títulos.

Los certificados fueron otorgados de manos de padres, madres y familiares.

El mejor graduado integral resultó Eduardo Fonseca, por encontrarse cumpliendo el servicio Militar Activo, su abuela, recibió el título en la especialidad de maestro primario.

También Diannis Álvarez Mesa, distinguida en la especialidad de
maestra de inglés, Nuris Morales Yero en primaria, en educación
Especial, Rebeca Céspedes y Ariana Cutiño en todas las asignaturas y
en su labor como monitora.

Al conversar con Nuris Morales Yero, mejor graduada de la disciplina de maestra primaria, me aseguró que era un sueño realizado que desde niña quería ser maestra y entre sonrisa de jubilo y compromiso que es un reto seguirse superando para lograr dar buenas clases y estudiar la licenciatura.

Este centro con nueve años de creación ha entregado a la sociedad mil 444 maestros, sus resultados han permitido continuar asegurando la cobertura docente en el territorio, al decir del pedagogo Jose de la Luz Y Caballero ¨Felices, si hijos míos, felices aquellos niños y aquellos hombres que se ven obligados a trabajar para instruirse y trabajar para complacer a los demás”.

Ya en las aulas, en septiembre, los nuevos educadores desde el día a día sabrán que educar es sinónimo de consagración.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *