¿No está Benítez en los planes de Anglada?

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Foto: La Demajagua.

Hace cinco años, Carlos Benítez Pérez, un pelotero nacido en Yara, no estaba en los planes de los estrategas que conducían el equipo nacional de béisbol.

Sin embargo, después de la actuación del atleta en la Serie del Caribe de 2017, en la que resultó incluido en el equipo Todos Estrellas, varios comenzaron a mirarlo con otros ojos.

No era un jugador espectacular, ni rápido en las bases o el desplazamiento a la defensa, pero su sentido de la ubicación, su rápido pívot para realizar jugadas de doble play, la seguridad para fildear, la paciencia en el home, su “frescura” con el madero y otras virtudes le ayudaron a ganar un puesto en la selección de las cuatro letras.

Es cierto que en 2017 y 2018 integró el team Cuba aupado por su comprovinciano Carlos Martí Santos, pero pocos criticaron su inclusión en la escuadra que con el nombre de “Leñadores” defendió la enseña patria en Serie del Caribe de Panamá, celebrada en febrero de este año.

En ese torneo comenzó en la banca, mas aprovechó las pocas oportunidades que le dio el mentor tunero Pablo Civil y terminó de regular. Impulsó la única carrera de Cuba en el duelo perdido ante los anfitriones 3-1.

Pocos censuraron su inclusión en la preselección nacional que, conducida por “aires renovadores” de Rey Vicente Anglada, daría vida al equipo definitivo a los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, que arrancan el 26 de julio.

Casi todos veían al granmense como titular del conjunto, cuando menos de primer emergente. Pero la realidad nos está diciendo otra cosa, porque el estelar intermedista no ha salido a la grama con la regularidad que muchos suponían.

Alternó como segunda base y designado en la gira realizada por Canadá y Estados Unidos, en la que, como muchos otros, no estuvo a gran altura. Ahora, en los partidos con Nicaragua , solo comenzó de regular en el segundo choque y apenas tuvo dos oportunidades al bate porque acto seguido fue sustituido por César Prieto, quien al parecer, será el elegido de Anglada para abrir jugando en la ciudad peruana.

Una mala señal para él es que en el tercer choque, cuando podía haber sido empleado como emergente, fue mantenido en el dugout.

Ya se habla de la posible inclusión en la nómina de Cuba de Yordan Manduley, virtuoso jugador de cuadro que actúa en la Liga Canadiense Americana (Can-am). Eso seguiría cerrando las puertas a Pelao, como lo llaman familiares y amigos.

¿No está en los planes del director de la selección nacional? ¿Se habrá fijado más en sus defectos que en sus virtudes? ¿O será que el proyecto –no descabellado- es dar más juego a un joven que viene en ascenso y pudiera ser una estrella en el futuro?

Son preguntas que asoman en este momento con fuerza, pero solo el capitalino las sabría responder.

Lo que le queda a Benítez, quien ya tiene 32 años, una edad que en Cuba ha sido utilizada para desechar peloteros excelentes en otras épocas, es tratar de romperle el forro a la pelota.
O decir, como en el campo, con resignación u optimismo, según se mire: “Ya vendrán tiempos mejores”.

Osviel Castro

Licenciado en Periodismo, Universidad de Oriente, Santiago de Cuba (1995). Corresponsal del periódico Juventud Rebelde en Granma. Colaborador en temas de deportivos de la CNC TV Granma.

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