Una voz no muere así como así, Camilo Sesto

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No he vuelto a saber de ti / perdí tu rastro y figura / me duele creer que olvidaste /a quien te dio tanto amor y ternura…, cantábamos mientras íbamos en fila para el surco –o en el albergue, o mientras limpiábamos en grupo el pasillo central de la escuela al campo– los que abandonamos la niñez en los 80 para espigar a la vida, recibiendo la adolescencia con el corazón abierto.

Entonábamos el entusiasmo con la letra de Un amor no muere así como así, por solo citar una de las tantas bien aprendidas, interpretadas por voces que hicieron historia, entre ellas y muy arriba, la del cantante español Camilo Blanes, más conocido por Camilo Sesto, fallecido en la madrugada de ayer a los 72 años, víctima de una complicación renal.

Cantante, compositor y productor musical, intérprete de baladas, pop, rock, con un portentoso registro vocal y ojos cómplices de sus canciones, ¿cómo no entrar, seducir y quedarse en el alma de tantos hispanohablantes a los que les dijo desde sus melodías lo que un amor despiadado sesgó de un tajo? ¿Cómo no seguirlo, preferirlo, colocarlo en las fiestas para los momentos del baile despacito, si en su voz, que cantó a tantísimas emociones, todo estaba dicho de la más bella manera?

Camilo fue prioridad en nuestros escasos casetes, a veces mal grabados, pero de los que por nada del mundo borraríamos. «Integró» nuestras libretas de canciones, copiadas una a una, según tratara más de cerca la experiencia que entonces nos tocaba. Canciones como Melina, Jamás, A escondidas, Sentimientos (Vivir así es morir de amor), Con el viento a tu favor, Todo por nada, y después Mi mundo, Mientras me sigas necesitando, Amor de mujer, y Terciopelo y Piedra guardan en nuestra memoria esa confabulación íntima sin la que hoy no seríamos.

No fue casual entonces que al ver sus primeros videos en algunos espacios de la Televisión Cubana –Colorama tal vez– admiráramos también su desempeño escénico, su elegancia y su indiscutible ternura.

Cualquier sitio puede darnos hoy una lista de su decurso biográfico. Medios de todas partes del orbe y diversas redes sociales reseñan desde ayer su historia de vida, con anécdotas que lo recuerdan –por solo poner un ejemplo– cuando le dedicó a su madre, en pleno concierto, la interpretación de Perdóname, y la emoción le entrecortó el canto.

De entrar en ellos, fácil será advertir que nació en Alcoy, Alicante, en 1946, que su carrera artística sobrepasaba ya los 50 años, que más de 40 producciones discográficas contaban en el haber de uno de los más célebres cantantes españoles de todos los tiempos, con más de cien millones de discos vendidos en todo el mundo, y que un último trabajo en 2018, con el rubro de Camilo Sinfónico agrupó sus más grandes éxitos.

Habrá quien bien entienda si decimos que más allá de sí mismo, Camilo Sesto vive en otros seres. Y nos consta que no es solo en ese grupo etario que floreció oyéndolo y es esa su sobrevida.

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