Sofía se autoabastece de gas metano

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Sofía Adosinda Milanés Pi

 

En su natal Santiago de Cuba, donde trabajaba como ingeniera mecánica, llegó a manos de Sofía Adosinda Milanés Pi un proyecto de biodigestor promovido por la FAO, que le despertó el interés por ese tipo de fuente de gas metano.

Hace 23 años fue a vivir en el lugar denominado Puente de Yao, en las proximidades de Bueycito, en el municipio Buey Arriba, en la provincia de Granma, dedicándose al cultivo de la tierra y crianza de animales.

Cuenta que un buen día tuvo la suerte de ponerse en contacto con un ingeniero de apellido Oviedo, en la localidad de Bartolomé Masó, quien le hizo el diseño de un biodigestor y dirigió su construcción, hace seis años.

La instalación es de concreto, la alimentan con bosta de ganado y el gas metano por ella producido es utilizado en la cocción de alimentos.

Asegura Sofía que a ella y su esposo, Adolfo Medina Estrada, les ha ido de maravillas con el empleo de ese combustible en la cocina, pues disponen de todo el que necesitan, no consumen electricidad y obtienen fertilizante ecológico de elevada calidad.

Sofia es propietaria de dos caballerías de tierra y presidenta de la cooperativa de créditos y servicios Rafael Hernández, dedicada a los cultivos varios, de tabaco, ganadería y porcicultura.

Tiene dos hijos, uno es técnico en transporte y el otro ingeniero en telecomunicaciones, residentes ambos en Santiago de Cuba.

Ella se enorgullece de ser biznieta de Adosinda Alsina, destacada maestra y revolucionaria que vivió en Bueycito.

Sofía Muestra su biodigestor

 

¿QUÉ ES UN BIODIGESTOR?

 

Un biodigestor es, en su forma más simple, un contenedor cerrado, hermético e impermeable (llamado reactor), dentro del cual se deposita el material orgánico a fermentar (excrementos de animales y humanos y desechos vegetales -no se incluyen cítricos ya que acidifican-, en determinada cantidad de agua, para que mediante la fermentación anaerobia (sin oxígeno) se produzca gas metano y fertilizantes orgánicos ricos en nitrógeno, fósforo y potasio, con lo que, además, se disminuya el potencial contaminante de los excrementos.

 

Posee una entrada para el material orgánico, un espacio para su descomposición, una salida con válvula de control para el gas, y otra para el material ya procesado (bioabono).

 

En Cuba se puso en marcha en los años 80 del siglo XX, y es responsabilidad principal del Centro de Promoción y Desarrollo del Biogás (CPDB) del Instituto de Investigaciones Porcinas.

 

Orlando Fombellida Claro

Orlando Fombellida Claro. Licenciado en periodismo en Centro Universitario de Holguín. Trabajó en el Semanario Antorcha, de Banes, y el periódico Ahora, de Holguín, se desempeñó como corresponsal del periódico Granma, en la provincia de igual nombre. Es redactor-reportero del periódico La Demajagua. Colabora habitualmente con CNC Digital y Cubaperiodista

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