Patria no es bloqueo, “Patria es Humanidad”

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Dailiannis Díaz Vega es una niña operada a corazón abierto con a penas cinco meses de nacida.

Dailiannis Díaz Vega es una niña operada a corazón abierto con a penas cinco meses de nacida. Para la estabilidad de su salud requiere de una malla que cierra el corazón y el adaltone beta un medicamento bloqueador que solo entra a Cuba por un tercer país.

Yarianna Rondón Rondón, fue diagnostica con parálisis cerebral tras sufrir, a los cinco años de vida, un severo ataque convulsivo que afectó su sistema nervioso central. La menor necesita diariamente más de quince medicamentos para el control de su cuadro clínico, pero muchos de ellos, como los anticonvulsivos valproato de magnesio y lamotrigina, no están siempre a la mano por causa del bloqueo impuesto por Estados Unidos a nuestra isla.

Angeli Ampudia Salazar, padece artrogriposis múltiple congénita, una afección caracterizada por la limitación del movimiento articular. Aunque el tratamiento es básicamente rehabilitador, pudiera usar férulas que permitan mejor flexión y extensión en algunas articulaciones, pero las mismas no siempre están en existencia.

Angeli Ampudia Salazar, padece artrogriposis múltiple congénita.

Ellas son pacientes de larga estancia en la sala de hospitalización pediátrica perteneciente al policlínico Máximo Gómez, del municipio granmense de Río Cauto. En la instalación se han destinado todos los recursos y esfuerzos para mantenerlas estables aún cuando son muchas las carencias que genera la arbitraria medida económica y financiera devenida del bloqueo que afecta al sector de la salud.

Este inhumano bloqueo ha limitado la entrada de medicamentos de amplio espectro que no se producen en Cuba y de recursos e insumos médicos. Pero lo que no ha podido limitar es la buena voluntad de los cubanos, este pueblo que de Martí aprendió que patria es humanidad.

Con ese sentido humanista los trabajadores de la Unidad Empresarial de Base Calisur, mayor productora y exportadora de camarón en Cuba, destinaron en un mes el dos porciento de su estimulación en divisas para hacer una reparación capital a esta sala pediátrica y garantizar mejores condiciones para su estancia a Dailiannis, Yarianna, Angeli y el resto de los niños riocautenses que llegan al servicio.

Los camaroneros aportaron 3325 pesos convertibles y con sus propias manos rehabilitaron redes hidráulicas, eléctricas, sanitarias, recuperaron mobiliario y compraron efectos eléctricos y utensilios de cocina.

De esta manera apoyan la atención a los infantes, una tarea que en nuestro país es prioridad gubernamental y principio político.

A nombre de todas las madres de las niñas y niños que se encuentran en el servicio pediátrico de Río Cauto, la mamá de Angeli Ampudio expresó:

“Las madres que nos encontramos en este servicio les damos las gracias infinitas a los trabajadores de Calisur por dar su aporte desinteresado al programa materno infantil y así contribuir a la salud y el bienestar de nuestros pequeños.

arianna Rondón Rondón, fue diagnostica con parálisis cerebral tras sufrir.

Nuestras hijas tienen condiciones especiales, pero ustedes, trabajadores humildes y sacrificados, hacen más placentera su estancia y la nuestra en esta sala de pediatría que ahora es nuestra casa, proporcionándole a la misma todo el confort que los niños necesitan en la recuperación de sus enfermedades.”

Por su parte la doctora Mercedes García Coll, funcionaria del PAMI en Río Cauto, dijo:

“Con orgullo y satisfacción la dirección municipal de salud en Río Cauto y el PAMI trasmitimos un sentimiento de gratitud, respeto y felicitación a los trabajadores de Calisur. Sin su ayuda y estrecha colaboración no hubiera sido posible el desarrollo y la implementación de este proyecto tan maravilloso, dedicado a la mejora institucional para así brindar una mejor atención a los pacientes y lograr calidad de vida durante su estancia hospitalaria.

Sentir la confianza y apoyo que ustedes nos brindan, es algo que motiva mucho.”

La gratitud se hizo extensiva también desde lo labios de Yariannis Rondón, madre de la pequeña con parálisis cerebral. La niña cumplió en la sala sus once años de vida, y los trabajadores de Calisur celebraron su cumpleaños. Quizás la pequeña no advierte la grandeza del gesto, como tampoco lo advierten Dialiannis y Angeli, quienes en la ingenuidad de sus meses de vida no entienden aún de solidaridad y mucho menos de bloqueo. Pero en el futuro sabrán que sus vidas valen más que todo y el país, seguirá apostando por su salud, siempre de manera gratuita para la familia, aunque a la nación le cueste.

Katiuska León Borrero

Katiuska León Borrero

Periodista y conductora de programas informativos y variados en CNC TV. Licenciada en Comunicación Social por Universidad de Oriente.

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