Rememoran desembarco de Fidel por Playa Las Coloradas

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Las Coloradas, (MN).- La habitual quietud de las aguas de esta playa en el Oriente de Cuba volvieron a ceder ante la actitud enérgica y comprometida de 82 jóvenes que al amanecer de hoy 2 de diciembre rememoraron de manera simbólica el desembarco de Fidel y el resto de los expedicionarios del Yate Granma por este lugar hace 63 años.

Vestidos con el uniforme verde olivo que identificó a los guerrilleros del Ejército Rebelde y enarbolando fusiles y banderas cubanas y del Movimiento 26 de Julio, entre consignas y gritos de vivas a Fidel y la Revolución, los bisoños ratificaron la decisión de preservar la libertad y las conquistas de la Patria Socialista que comenzó abrirse paso aquí.

Jóvenes artistas, entre ellos el Teniente Rey, reverenciaron desde el canto, la poesía y la danza a los hombres que cumplieron la promesa del Líder Histórico de la Revolución de llegar, entrar y triunfar, en una jornada que marca además el Día de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Un grupo de muchachos y muchachas recibió el carné que los acredita como nuevos militantes de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), instante emotivo de la ceremonia, que como es tradicional reunió a cientos de lugareños en la explanada del Monumento Playa Las Coloradas, que cuenta con una réplica de la emblemática embarcación.

Dilberto Manuel González García, primer secretario de la UJC en Granma aseveró en las palabras centrales del acto que fieles al legado del Comandante en Jefe, las nuevas generaciones de cubanos vuelven a tributar honores a los héroes que escribieron páginas imborrables de la historia nacional.

Señaló que ante los cantos de sirena del imperialismo y las crecientes agresiones del gobierno de los Estados Unidos a Cuba la respuesta siempre será la unidad indestructible del pueblo bajo el ejemplo de Fidel y la permanente guía de Raúl y Díaz – Canell.

González García expuso que al llamado de pensar como país, los jóvenes han dicho presente sumándose a la batalla económica, aportando a la producción de alimentos, el ahorro de energía eléctrica, la construcción de viviendas y la campaña antivectorial.

“Fidel se multiplicó en su pueblo agradecido. Vive en nosotros la eterna imagen de guerrillero inmortal, padre, amigo, hermano y de estadista universal.

“El Comandante en Jefe nos acompaña en cada nuevo desafío y sus ideas, pensamiento y acción marcan el camino para continuar la lucha”, refirió el dirigente juvenil.

Federico Hernández Hernández, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en Granma; Francisco Escribano Cruz, vicepresidente del Órgano de la Administración del Poder Popular provincial, y Yannara Concepción Domínguez, miembro del Buró Nacional de la UJC, encabezaron el acto al que acudieron combatientes de la Revolución cubana, las autoridades del municipio de Niquero, pioneros, jóvenes estudiantes y trabajadores y jefes y oficiales de las FAR y del Ministerio del Interior. (Por Roberto Mesa Matos)


Foto: Tomada de Granma.

El 2 de diciembre de 1956, en las primeras horas del día, el yate Granma quedaba embarrancado en los mangles de un paraje denominado Las Coloradas, en la costa sur de la antigua provincia de Oriente, mientras sus 82 tripulantes encabezados por Fidel Castro Ruz, se aprestaban a ganar tierra firme entre el fango y una intrincada red de raíces de los árboles.

Parecía un milagro que aquella embarcación de recreo, con una carga que triplicaba sus capacidades, hubiera podido partir en la medianoche del 25 de noviembre desde el Puerto de Tuxpan, en México, y llevar a los expedicionarios a su destino, a más de mil kilómetros entre aguas embravecidas del Golfo de México y el Mar Caribe.

Un año antes Fidel arribó a suelo azteca después de salir de la cárcel gracias a una amnistía aprobada en mayo de 1955, como resultado de la presión popular para que fueran liberados los sobrevivientes del asalto a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, el 26 de julio de 1953.

Desde los primeros días dedicó su tiempo a organizar el contingente para regresar a Cuba y continuar la lucha armada, con la seguridad expresada en una ocasión, cuando afirmó: ”…en el año 1956 seremos libres o seremos mártires”

Los futuros expedicionarios participaron en rigurosos planes de preparación militar, dirigidos por el general español republicano Alberto Bayo, residente en tierra mexicana.

Para descabezar el intento de reiniciar las acciones en la Isla, los servicios de inteligencia de Fulgencio Batista, desde la embajada cubana en México, organizaron un plan para asesinar al líder revolucionario, pero fue frustrado por las medidas de seguridad que habían puesto en práctica.

No obstante, la policía azteca instigada por el gobierno de Batista lo detuvo junto a otros combatientes y les ocuparon parte de
las armas, lo cual puso en peligro los planes.

Al salir de la prisión mexicana en los meses finales de 1956, Fidel y sus compañeros tenían claro que el tiempo estaba en su contra y había que actuar rápidamente. Después de ver fracasar los intentos de adquirir una antigua lancha torpedera estadounidense, finalmente obtuvieron el yate Granma, propiedad de un ciudadano norteamericano residente en tierra azteca.

Bajo fuertes medidas de vigilancia sobre Fidel y sus compañeros por la policía local instigada por los servicios represivos de la dictadura, los expedicionarios se trasladaron a una casa de seguridad en el Puerto de Tuxpan, y bajo mal tiempo partieron en el “Granma” hacia la Isla a cumplir con el compromiso anunciado por el Comandante en Jefe de iniciar la lucha antes que acabara ese año.

El máximo líder había coordinado la llegada de los expedicionarios con el levantamiento del 30 de noviembre en Santiago de Cuba, dirigido por Frank País, jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de julio, pero debido al atraso del itinerario de la nave por el mal tiempo y el exceso de peso de la embarcación, no se logró la similitud de las acciones y la dictadura pudo concentrar sus fuerzas contra los expedicionarios, después de reprimir la insurrección en la ciudad oriental.

Tras el azaroso desembarco los combatientes trataron de iniciar la marcha hacia la profundidad de la Sierra Maestra y el cinco de diciembre, mientras descansaban en Alegría de Pío, cercano a un ralo monte en una colonia cañera de la entonces compañía New Niquero, fueron emboscados por el ejército debido a una delación de un práctico que los había conducido por la zona.

Sobre los exhaustos expedicionarios cayó un diluvio de plomo que provocó la dispersión en pequeños grupos, casi todos en malas condiciones físicas, muchos de los cuales en los días sucesivos fueron capturados y asesinados a sangre fría.

Pero en esos momentos que parecía el final, el Movimiento Revolucionario 26 de Julio en la región dirigido por Frank País García y Celia Sánchez Manduley y por los campesinos Crescencio Pérez y Guillermo García lograron rescatar, dar refugio seguro y apoyar a los sobrevivientes.

Esos que, dirigidos por Fidel, y entre los que se encontraban Raúl Castro y Juan Almeida junto a Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Ramiro Valdés y otros valientes, conformaron el núcleo del Ejército Rebelde.

El 18 de diciembre se reunieron en Cinco Palmas, en la Sierra Maestra, ocasión en que con ocho hombres y siete armas el Comandante en Jefe pronunció las proféticas palabras: “¡Ahora sí ganamos la guerra!” Solo habían transcurrido 16 días del desembarco del Granma y comenzaba la cuenta regresiva de la dictadura.

Agencia Cubana de Noticias

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La Agencia de Información Nacional acumula casi cuatro décadas de trayectoria en Cuba y 14 años llevando al mundo las principales noticias del acontecer nacional durante las 24 horas del día, mediante su división Web ACN. Corresponsalía en Provincia Granma: Periodista: Martín Corona Jerez Teléfono: (023)426439/422596 mc@ain.cu Zenea 356, entre Lora y Masó, Bayamo MN, Granma. Zona postal 85100

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